Hola amig@s y lectores asiduos del blog. Cada día se va incorporando más gente nueva, de distintos países y que he conocido en distintas situaciones, así que es difícil que todos estéis enterados de mis andanzas y correrias cuando hablo de mi pasado.
Pues bueno, os cuento que este fin de semana pasado realicé un viaje relámpago desde París a Stuttgart para visitar a los viejos amig@s de Tübingen (la ciudad donde hice mi Erasmus). A mi me gusta llamarlo "el viaje relámpago" pero cierto sector crítico de mi familia lo apodó en Navidades como "¡Vá tontuna más gorda!" (NOTA: Leer esto último con acento de Molina de Aragón).
Y quizá fuera una tontuna, visto que pasé casi 14 horas de trenes para estár día y medio en la ciudad, pero qué queréis que os diga... yo sigo fiel a mi filosofía de "una tontuna al mes no hace daño" y el viaje me ha sentado como si volviera de un balnerio (París es tan estresante como Madrid pero aquí no te quedas tan a gusto cuando mandas a la mierda a alguien porque no te suelen entender...).
Pero vamos, que la mayoría ya me conocéis (Apagario, El Aerolito de Molina, etc) sabéis que soy amigo de las situaciones raras y un tanto cómicas. Por supuesto este viaje tuvo suficientes situaciones de esas para el resto del mes que paso a relatar:
Empezando por el principio (grandes Les Luthiers): Mi tren nocturno salía el viernes a eso de las 11 de la noche. Imaginaros la típica situación: tren viejo, que cruza media Europa a lo largo de 7 horas de viaje, estación con niebla, triste... vamos, todo muy romántico. ¿A quién no le ha pasado esto alguna vez? Pues seguimos: llego a mi vagón con mi billete, coches de esos de 6 asientos sentados (cojonudo para dormir toda la noche) y me encuentro en mi coche una convención de revisores de trenes franceses que me dicen que ese coche está ocupado...
Me recolocan en otro que dicen suele estar vacío (mientras me dejen dormir y no haya problemas con el billete a mi plin) y cuando me siento en mi coche de 6 personas (yo sólo) reparo en que hay un montón de policias rodeando el coche de al lado (y policías franceses de los de verdad, con sus pistolas y sus esposas y su cara de mala leche).
Alguno de vosotros recuerda la historia del "Punky y su perro en el bus alemán". Pues ésto fue parecido: Lo que yo entendí en mi francés macarrónico fue que los dos chicos del coche del al lado habían pagado los billetes con un carnet de menores de 25 años cuando (según los policías) claramente tenían más de 25 años. Esto puede parecer absurdo... pero ya me conocéis... la mayoría de mis historias...
La cosa se fue calentando, los policías que "alguien se tiene que bajar del tren y no quiero señalar" los otros encapuchados que "yo he pagado mi billete" hasta que entre 7 policías intentaron reducir a los dos menganos dentro del mismo coche de 6 plazas (vamos, como hacer el amor en un Simca 1000, que decían los Inhumanos). Los que hayais tenido un Simca 1000 o un Seat 127 como yo sabéis que reducir a dos tíos entre 7 policías en un coche de 6 plazas es algo "pelín" complicado y que la situación se puede poner tensa... (quién no ha intentado reducir a dos encapuchados en un Simca 1000, por favor...).
Total, que yo y mi vejiga (oportuna como siempre) no sabíamos si decidirnos a salir, hacernos los suecos y encerrarnos en el baño... agacharnos en el coche de al lado con la cabeza entre las rodillas por si acaso había perdida de presión en cabina (yo vi que había tiros y todo) o intentar saltar por la ventana y volver a subir cuando las cosas se calmaran (esto lo descarté porque en el andén había otros 4 policías y hubiera resultado embarazoso, cuando no sospechoso, explicarles que había saltado del tren porque estaba "acongojado" y no porque era mayor de 25 años).
Al final todo se quedó en un susto muy malo, se llevaron a los tíos, el tren pudo arrancar... volvemos a meternos en la situación romántica de cruzar Europa en un tren nocturno destartalado... (os vais metiendo de nuevo ¿no?) y en estas que entra un rumano en mi coche (50 tacos, parecido a Carod Robira alias Josep Lluis) que me pregunta en lenguaje de signos que si puede dormir conmigo (mi cara debió ser... puedes dormir aquí, pero conmigo no se yo si es una buena idea). Total que dije lo mismo que antes... "a mi mientras me dejen dormir y no haya problemas con el billete" (y por lo bajini me dije "pega el culo al asiento por si acaso, jeje"). Y ¿que pasó amig@s?... ¿no lo adivináis?.... ¿2 de la mañana, tren destartalado cruzando Europa, intentos de dormir, etc, etc?
Pues si amig@s: EL RUMANO SE PONE A RONCAR.
Total, que mi llegada a Stuttgart, 6 de la mañana, con unas ojeras del 15 y unas ganas de tomarme un café bien cargadito se toparon con el último problema que aún no hemos solucionado en Europa.... (hemos solucionado el problema del cambio de moneda, etc) si amig@s... EL CAMBIO DE IDIOMA.
Yo (españolitus de a pie molinensus) que me había montado en un tren en Francia chapurreando en francés me bajaba de ese mismo tren sin poder chapurrear en alemán (5 años en la escuela de idiomas, un año erasmus, todos los capitulos de "Rex perro policía" y todo el dinero tirado para nada). Así que mi primer café en Alemanía después de dos años de mi última visita fue un "porfav... ein kaff... sìl vous plâit... gracias" a lo que la camarera añadió: "Ah! Extranjeros!"
Pero en fín, sentirme extranjero por un fin de semana de nuevo no ha sido tan malo (teniendo en cuenta que desde que volví la primera vez a España no he dejado de sentirme extranjero en los 3 paises en los que he vivido) y de hecho podría decir que mi "tontuna gorda" ha merecido la pena, solo por volver a ver a los viejos amig@s, los viejos compañeros de casa, los viejos "algo más que amig@s", etc.
No puedo decir lo mismo de la presentación que ayer hice en el laboratorio (de nuevo en francés) y que después de pasar un fin de semana entre mis guiris, intentando recordar mis clases de guiri, salió "como el culo". Pero bueno, como decía el poeta... QUE ME QUITEN LO BAILAÓ.
Otra cosa es que volviera el domingo por la noche a París con un "principio de crisis de los 30" (aprovecho para decir que mi cumple es en junio y que voy a montar la mundial, mucho más grande que la que monté en Alemania a los 25, estáis invitados). Pero lo mejor para los conatos de crisis es escuchar un rato a los sabios (Sabina) que como dice en algún estribillo de cuyo nombre no me acuerdo: "a mis 40 y pocos tacos... ya ves tu..."
Un abrazo a tod@s, de verdad que fotos de la ciudad de Tübingen están en camino esta noche....
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