


Hola amig@s. Lo primero os cuelgo aquí estas fotos. Alguno de vosotros seguramente conozcáis una de ellas, Alguno puede decirme que es una burda copia. Pero para los que no conozcáis la foto original, os cuento:
Hace dos años (más o menos) durante el mundial de fútbol de Alemania (2006) y en concreto, antes del partido Francia-España, en el que nos eliminaron, le hicimos una foto a Janine (alemana y fan número uno de España) con una camiseta de la selección española, una gorra y una bandera a modo de falda (no cuelgo la foto original porque tiene derechos de aut@r).
Pues para los que me digáis que es una copia de aquella foto os puedo decir que hay varias diferencias. Primero en el contenido (no me comparéis a Janine, bella, inteligente y simpática con el molinés de la segunda foto) y segundo en el continente. La primera foto es de interior (como los “no me olvides”) y la segunda foto es de exterior (como los geranios y las palmeras enanas del Yucatán).
Otra diferencia es el “atrezzo”. Janine estaba completamente disfrazada de “chirly-rieder” española y yo llevo en la foto la misma gorra, la misma bandera pero mi camiseta de la selección de basket alemana. La verdad es que uno de mis países de acogida durante estos años se merecía un homenaje, y sobre todo si nos referimos a la final de la Eurocopa. Muchos de nosotros teníamos ya ganas de ver una final España-Alemania, y de hecho habíamos apostado ya en el 2006 por esa final.
Pero bueno, mi foto dice muchas cosas. Fijaros en un molinés, delante de la “Torre Infiel” (París) animando a su selección y a la de uno de sus países de acogida. Tres países diferentes para una sola persona. Una foto que “cuenta” que eso de “tener el corazón dividido” entre diferentes nacionalidades es una mentira, que el corazón es suficientemente grande como para tener un huequito para cada sentimiento.
Uy, mejor os cuento lo de ayer, que si me pongo melancólico…. Jejejeje. La verdad es que la foto de la Torre Eiffel corresponde al pequeño picnic que hicimos unos cuantos amig@s antes del partido. Lo más fácil es hacer un picnic en el parque más cercano a casa, y se da la casualidad que el parque más cercano a mi casa es el de la Torre Eiffel (es para daros envidia, jejeje). Está un poco oscura porque estaba anocheciendo ya. Después fuimos todos juntos al bar de debajo de casa, que por primera vez se transformó en bar español. Si veis la foto elevada (tomada desde la ventana de casa) podréis apreciar la bandera que alguien colgó a la puerta del bar y el grupo de españoles e hijos de inmigrantes españoles que se juntó para ver el partido.
Del partido (cañón y super pantalla) poco os puedo contar si lo visteis. Nosotros sufrimos un montón, lloramos, reímos, cantamos (Pablo trajo un CD con los grandes éxitos. Desde el “A por ellos” hasta “Saca el wisky-cheli”) y tras ver la entrega de la copa decidimos subir a los Campos Elíseos para montar una grande.
Al llegar a los Campos Elíseos (de esto no tengo fotos porque preferí dejar la cámara en casa, no fuera a ser…) vimos que algunos españoles ya la habían montado sin esperarnos. Reconocer a españoles entre una multitud de franceses que van disfrazados de españoles (les picaba un poco su eliminación) es fácil: sólo hay que buscar los grupos de botellón. La verdad, y si me permitís que me ponga un poco bacilón, es que nunca había “toreado coches en plenos Campos Elíseos” y hacerlo con la bandera de “El Toro Manolo” (famosa por otras apariciones como el Rolanga Ros) fue un gustazo. Pero cuando la cosa empezó a ponerse peligrosa (más franceses borrachos que españoles y con coches muy potentes intentando atropellar a todo el que tuviera una bandera) dejamos que los franceses “celebraran” no sabemos muy bien qué al grito de “A po helios, olé” para irnos a casa a dormir, que hoy había que trabajar.
Ya sabemos que hoy es fiesta nacional en España, que nadie va a ir a currar, que las celebraciones se extenderán a toda la semana y que los partes de baja médica van a estar muy solicitados en las consultas del de cabecera, pero nosotros, los que estamos fuera, seguimos con el día a día normal. Eso si, esta mañana al salir a la calle he parado en el kiosco de casa a comprar El País, y es un gustazo venir leyendo el periódico en español.
Chic@s, yo poco más os puedo contar del partido, porque seguro que vosotros lo vivisteis mejor y más intenso que nosotros. Por eso espero que os acordarais en el momento de cantar victoria de los que estamos fuera. Sólo os puedo decir que al final creo que me he llevado la porra que hicimos varios amig@s aquí en París, aunque puse como goleador a Klose (lo siento) y que hemos ganado una quinieleja que echamos ayer antes del partido.
Del resto de cosas: Cada vez tengo menos tiempo para actualizar el blog, y de eso también tengo que pedir perdón, porque muchos me escribís para saber qué está pasando. La semana pasada fue una locura. Tenía que hacer una presentación ante los organismos europeos que pagan el contrato, y como siempre tenía powerpoint en inglés y presentación oral en francés…. Vamos…. Una pesadilla. Pasé toda la semana cambiando, retocando, volviendo a cambiar y finalmente cambiando de nuevo MI presentación inicial, hasta que estuvo a gusto de los jefes (que cada día tenían una idea distinta). Incluso la tarde de antes de la presentación llegaron a darme 4 folios en francés y decirme que “los aprendiera de memoria” para el día siguiente soltarlo como un loro diapositiva tras diapositiva. A lo que yo solté mi ya famoso “pero estamos tontos o qué” porque eso de aprender algo en un idioma que no es el tuyo es el peor error que se puede cometer. En cuanto olvides una palabra te quedarás bloqueado, porque no es tu idioma…. Así que yo preferí mi típica táctica de “vamos a improvisar” y la cosa no salió tan mal.
Tras las diferentes exposiciones de los diferentes europeos que están como yo (incluido un valenciano) nos llevaron a todos a un restaurante 5 estrellas a comer con los dinerejos europeos (chic@s, siempre lo he dicho, olvidaros de “caso cultivo del lino” y chorradas de esas y aprovecharos de la madre Europa) y en el restaurante el Aerolito de Molina volvió a dar una clase magistral de su amplio conocimiento del protocolo y las buenas maneras “señor camarero, tengo 2 cuchillos, 2 tenedores y tres copas… ¿No cree que sobra algo?” pero la cosa se resolvió con la típica frase de “ups, yo es que soy de pueblo y usamos uno de cada para tener que fregar menos luego”.
Pues nada chic@s, disfrutar de la semana que comienza. Me han dicho que el verano ha llegado (será en algún otro rincón del mundo, porque lo que es en París…) y es cierto que cuando estas fuera no te enteras de estas cosas. Seguro que muchos habéis empezado con las vacaciones esta semana, pero aquí es como si fuera un día normal, de una semana normal, de una primavera eterna y nublada y en la que el País no ha ganado ninguna copa de nada. (menos mal que algunos españoles sabemos que lo de anoche no fue un sueño).
Abrazos para todos, besos para todas…. Y feliz semana de comienzos de julio.
Hace dos años (más o menos) durante el mundial de fútbol de Alemania (2006) y en concreto, antes del partido Francia-España, en el que nos eliminaron, le hicimos una foto a Janine (alemana y fan número uno de España) con una camiseta de la selección española, una gorra y una bandera a modo de falda (no cuelgo la foto original porque tiene derechos de aut@r).
Pues para los que me digáis que es una copia de aquella foto os puedo decir que hay varias diferencias. Primero en el contenido (no me comparéis a Janine, bella, inteligente y simpática con el molinés de la segunda foto) y segundo en el continente. La primera foto es de interior (como los “no me olvides”) y la segunda foto es de exterior (como los geranios y las palmeras enanas del Yucatán).
Otra diferencia es el “atrezzo”. Janine estaba completamente disfrazada de “chirly-rieder” española y yo llevo en la foto la misma gorra, la misma bandera pero mi camiseta de la selección de basket alemana. La verdad es que uno de mis países de acogida durante estos años se merecía un homenaje, y sobre todo si nos referimos a la final de la Eurocopa. Muchos de nosotros teníamos ya ganas de ver una final España-Alemania, y de hecho habíamos apostado ya en el 2006 por esa final.
Pero bueno, mi foto dice muchas cosas. Fijaros en un molinés, delante de la “Torre Infiel” (París) animando a su selección y a la de uno de sus países de acogida. Tres países diferentes para una sola persona. Una foto que “cuenta” que eso de “tener el corazón dividido” entre diferentes nacionalidades es una mentira, que el corazón es suficientemente grande como para tener un huequito para cada sentimiento.
Uy, mejor os cuento lo de ayer, que si me pongo melancólico…. Jejejeje. La verdad es que la foto de la Torre Eiffel corresponde al pequeño picnic que hicimos unos cuantos amig@s antes del partido. Lo más fácil es hacer un picnic en el parque más cercano a casa, y se da la casualidad que el parque más cercano a mi casa es el de la Torre Eiffel (es para daros envidia, jejeje). Está un poco oscura porque estaba anocheciendo ya. Después fuimos todos juntos al bar de debajo de casa, que por primera vez se transformó en bar español. Si veis la foto elevada (tomada desde la ventana de casa) podréis apreciar la bandera que alguien colgó a la puerta del bar y el grupo de españoles e hijos de inmigrantes españoles que se juntó para ver el partido.
Del partido (cañón y super pantalla) poco os puedo contar si lo visteis. Nosotros sufrimos un montón, lloramos, reímos, cantamos (Pablo trajo un CD con los grandes éxitos. Desde el “A por ellos” hasta “Saca el wisky-cheli”) y tras ver la entrega de la copa decidimos subir a los Campos Elíseos para montar una grande.
Al llegar a los Campos Elíseos (de esto no tengo fotos porque preferí dejar la cámara en casa, no fuera a ser…) vimos que algunos españoles ya la habían montado sin esperarnos. Reconocer a españoles entre una multitud de franceses que van disfrazados de españoles (les picaba un poco su eliminación) es fácil: sólo hay que buscar los grupos de botellón. La verdad, y si me permitís que me ponga un poco bacilón, es que nunca había “toreado coches en plenos Campos Elíseos” y hacerlo con la bandera de “El Toro Manolo” (famosa por otras apariciones como el Rolanga Ros) fue un gustazo. Pero cuando la cosa empezó a ponerse peligrosa (más franceses borrachos que españoles y con coches muy potentes intentando atropellar a todo el que tuviera una bandera) dejamos que los franceses “celebraran” no sabemos muy bien qué al grito de “A po helios, olé” para irnos a casa a dormir, que hoy había que trabajar.
Ya sabemos que hoy es fiesta nacional en España, que nadie va a ir a currar, que las celebraciones se extenderán a toda la semana y que los partes de baja médica van a estar muy solicitados en las consultas del de cabecera, pero nosotros, los que estamos fuera, seguimos con el día a día normal. Eso si, esta mañana al salir a la calle he parado en el kiosco de casa a comprar El País, y es un gustazo venir leyendo el periódico en español.
Chic@s, yo poco más os puedo contar del partido, porque seguro que vosotros lo vivisteis mejor y más intenso que nosotros. Por eso espero que os acordarais en el momento de cantar victoria de los que estamos fuera. Sólo os puedo decir que al final creo que me he llevado la porra que hicimos varios amig@s aquí en París, aunque puse como goleador a Klose (lo siento) y que hemos ganado una quinieleja que echamos ayer antes del partido.
Del resto de cosas: Cada vez tengo menos tiempo para actualizar el blog, y de eso también tengo que pedir perdón, porque muchos me escribís para saber qué está pasando. La semana pasada fue una locura. Tenía que hacer una presentación ante los organismos europeos que pagan el contrato, y como siempre tenía powerpoint en inglés y presentación oral en francés…. Vamos…. Una pesadilla. Pasé toda la semana cambiando, retocando, volviendo a cambiar y finalmente cambiando de nuevo MI presentación inicial, hasta que estuvo a gusto de los jefes (que cada día tenían una idea distinta). Incluso la tarde de antes de la presentación llegaron a darme 4 folios en francés y decirme que “los aprendiera de memoria” para el día siguiente soltarlo como un loro diapositiva tras diapositiva. A lo que yo solté mi ya famoso “pero estamos tontos o qué” porque eso de aprender algo en un idioma que no es el tuyo es el peor error que se puede cometer. En cuanto olvides una palabra te quedarás bloqueado, porque no es tu idioma…. Así que yo preferí mi típica táctica de “vamos a improvisar” y la cosa no salió tan mal.
Tras las diferentes exposiciones de los diferentes europeos que están como yo (incluido un valenciano) nos llevaron a todos a un restaurante 5 estrellas a comer con los dinerejos europeos (chic@s, siempre lo he dicho, olvidaros de “caso cultivo del lino” y chorradas de esas y aprovecharos de la madre Europa) y en el restaurante el Aerolito de Molina volvió a dar una clase magistral de su amplio conocimiento del protocolo y las buenas maneras “señor camarero, tengo 2 cuchillos, 2 tenedores y tres copas… ¿No cree que sobra algo?” pero la cosa se resolvió con la típica frase de “ups, yo es que soy de pueblo y usamos uno de cada para tener que fregar menos luego”.
Pues nada chic@s, disfrutar de la semana que comienza. Me han dicho que el verano ha llegado (será en algún otro rincón del mundo, porque lo que es en París…) y es cierto que cuando estas fuera no te enteras de estas cosas. Seguro que muchos habéis empezado con las vacaciones esta semana, pero aquí es como si fuera un día normal, de una semana normal, de una primavera eterna y nublada y en la que el País no ha ganado ninguna copa de nada. (menos mal que algunos españoles sabemos que lo de anoche no fue un sueño).
Abrazos para todos, besos para todas…. Y feliz semana de comienzos de julio.





