30 de abril de 2008

MI POBRE CORAZÓN EN FA# (Nuevo disco a la vista)

Bueno amig@s, muy rápidito... ya hemos podido descargar el primer single del que será nuevo album de Coldplay (VIVA LA VIDA) y la primera escucha deja un poco frío, aunque las demás (van unas cinco escuchas hoy) te meten más y más en la canción (Violet Hill).
Hay conciertos anunciados en Londres (16 de junio, día del lanzamiento) y NY (una semana después) y espero que no me vaya de París sin que ellos pasen por aquí antes (y su mujer, Wyneth, que me dijo que vendría a visitarme a París).
Pues nada, para los fanes como yo y como las personas que muy de madrugada me han mandado hoy el enlace para la descarga del single: www.coldplay.com
Chic@s mañana muy temprano salgo para Stuttgart y vuelvo el domingo por la noche. Prometo fotos de todo y de todos los que me cruce por el camino (algunos tenéis la suerte o la desgracia de conocer a mis compis de casa en Tübingen, mis amig@s guiris, etc). Abrazos y besos desde una París sobre la que acaba de caer una tromba de granizo.

28 de abril de 2008

MI POBRE CORAZÓN EN FA SOSTENIDO (FA#)


Hola amig@s. Aquí ando de nuevo por París. He pasado la mañana de papeleos y he vuelto a casa para preparar la comida y escuchar un poquito de musiquita. Alberto me pasó el disco en concierto de los Héroes del Silencio en Méjico (lindo y querido) y estoy aquí en casa disfrutando y recordando cuando éramos más jóvenes, con más pelo, menos preocupaciones… jejeje.

Pues eso, que es una entrada de las de “mi pobre corazón…”. Hace algunas semanas hubiera escrito una entrada como los mails que escribía desde Alemania, con “la morriña” de una guitarra en las manos, pero ahora junto a Sophie aquí en París la verdad es que estas entradas de “mi pobre corazón…” mas bien han quedado atrás. Ya no añoro una guitarrita, y cuando tengo mono me siento en casa con Sophie entre las manos y en pocos minutos sus efectos secundarios me dejan totalmente relajado.

Es la pareja ideal, no nos peleamos (bueno, casi nunca) y tenemos una especie de “sintonía” fruto de la añoranza del hogar de unos y del anhelo de libertad conseguida de otros.

Así que amig@s, estoy aquí enseñándole a Sophie a los grandes (Héroes, Piratas, y por supuesto al marido de la wyneth!) y ella a cambio me va enseñando zonas donde le gusta que la toquen, posturas, caricias… vamos, ya sabéis como son este tipo de relaciones íntimas entre un guitarrista y su guitarra. En unas pocas semanas espero que hayamos entrado en la zona que los psicólogos musicales (Joaquín Luky entre ellos) llaman de “simbiosis mano-mástil”.

Aún así tengo un espinita clavada. Todavía no conozco rock francés (buen rock francés) y salvo algún escarceo con grupos belgas, que aquí no son muy bien recibidos, no he podido todavía escuchar nada en las radios francesas que no sea una imitación de “50 cents” (parece ser que aquí lo del rap se lleva más que en Alemania). Así que ando en busca y captura de rock a la francesa (la chançon française murió y la enterramos) y mientras me consuelo de vez en cuando con un poco de pop alemán al estilo “Cardigans” para irme haciendo a la idea de que en 4 días estoy de nuevo en Stuttgart.

Como podéis ver, una entrada muy poco convencional, pero bueno, como Jon y yo dijimos alguna vez, para los que “respiramos música” en vez de O2 alguna vez se nos tiene que permitir este tipo de desvaríos, sobre todo si escuchamos buena música con un par de cervecitas de más. Y eso es lo que voy a hacer esta semana hasta que vuele a Stuttgart, estoy de vacaciones y necesito ahorrar un poquito, así que a partir de ahora en casita, con cervecitas del “super” y los grandes nacionales a todo trapo en el portátil.

Desde una París a ratos soleada un abrazo del APAGARIO (esta vez no soy el Almirante Roussin. El APAGARIO nació antes, con una guitarra debajo del brazo y es la personalidad que seguirá viva hasta el fin de los días. Los Almirantes pasarán pero el APAGARIO escribirá el epitafio cuando la palme por la viruela que aún tengo sobre ambas manos).

Posdata: Una fotillo de “El Pensador” del señor Rodin con un fondo de Torre Infiel por detrás.

27 de abril de 2008

De vuelta por París (dentro de 4 días en Stuttgart)



Hola amig@s. París, domingo 27 de abril, 23:30 de la noche (una de esas noches que sólo te apetce abrir la ventana y sentarte en el alfeizar a ver pasar la gente con una cervecita), con 14º grados.... Vamos, que esta tarde he vuelto a París después de una semana de vacaciones en España (Guada-Alcalá-Madrid y Toledo principalmente).


Algunos de vosotros me habéis visto varias veces, incluso habéis podido comer tapitas y tomar unas cañitas conmigo. Otros sé que no hemos coincidido en horarios y no hemos podido vernos, pero que sepáis que me ha encantado pasar esta semana (que en principio eran 4 días pero luego se alargó) en España con esa temperatura, esos bocatas de calamares, esos churros y todas esas cosas buenas que teneis allí abajo (jejeje).


Os cuento (por puntos desglosados), porque algunos no conocen la historia entera:


1) Desde hace casi 1 mes (que se dice pronto pero ha pasado casi un mes) estoy de "vacaciones obligadas". Vereis, primero me apareció una pequeña alergia en una mano, que se fue extendiendo a las dos manos, los dos brazos, la cara, el cuello y las orejas. Eran como unos granitos pequeños y todavía no sabemos su origen aunque he visto a varios médicos aquí en París (cosa nada fácil, pero eso ya lo contaré otro día).


Total, que entre que estoy con pomadas de cortisona y que no sabemos si realmente es una alergia o no... pues el jefe dijo que era mejor que me recuperara en casa bien (en casa = mi casa de París) y no fuera al laboratorio hasta que no estuviera mejor.


2) Por otro lado (y mucho antes que apareciera la "alergia") yo había comprado vuelos a España para celebrar los cumpleaños de mi padre y mi hermana (16 y 20 de abril) pero no había avisado a nadie porque pretendía ser una sorpresa de esas de llegar, llamar al timbre de casa y decir eso de "espero que os quede café porque vengo roto del vuelo".


3) Por otro tercer lado resulta que a mis jefes "se les había olvidado mencionar" que teníamos vacaciones estas dos últimas semanas de abril, hasta el día 5 de mayo (vuelta del puente)...


Así que entre que cogí vuelos, mi alergia repentina y un poco acojonante (que surgió después de reservar los vuelos) y las vacaciones.... lo que iba a ser 4 días en España (del 18 al 23 de abril) se ha convertido en dos semanas de vacaciones en París (incluyendo días de baja, etc) y más de una semana de vacaciones en España. Lo mejor es que hasta el día 5 de mayo no tengo que volver al labo y resulta que cogí vuelos a Stuttgart del 1 al 4 de mayo para celebrar con los amiguetes guiris la fiesta de primavera de la cerveza (ellos si que saben).


Así que ya veis como está el tema. Si a esto le unimos que el grupo de investigación se desintegra, que nadie sabe donde han ido los dineros europeos que les dieron para investigar (mi jefe es un Gescartera en potencia) y que cada día estamos peor de material... os puedo decir que estos últimos meses aquí en el curro van a ser muy duros, pero que yo ya estoy buscando formas y maneras de ganarme el famoso "plato de lentejas" en otro sitio cuando este contrato termine. (Ésto es algo que también contaré otro día).


Pues eso, que me ha encantado pasar con vosotros (con los que he podido) estos días en España, quitando accidentes de mi hermana y sus nervios de acero ante las oposiciones (tranquilos, sólo está con un collarín, está bien). Y lo que he comentado a los que he visto estos días: ahora mismo no sé si volveré a España de vacaciones en agosto por dos cosas. Primero: no se si tengo vacaciones en agosto (creo que si, pero después de mi "enfermedad" no se si me quedan días libres) y segundo: si tengo días en agosto me gustaría pasarlos en Berlín de visita de la ciudad y de viejos amig@s ("man que me pierda" las fiestas de Valhermoso y las salidas nocturnas de Molina de Aragón).


Después al acabar el contrato en octubre, todavía no hay planes seguros de si volveré a España en noviembre o si empezaré en otro lugar en otro tipo de trabajo, eso se verá sobre la marcha...


Pero bueno, como por ahora no hay nada seguro no quiero adelantar acontecimientos. Prefiero dejaros aquí con unas fotillos que hice estas semanas de "baja laboral" por París. Son dos fotos que reflejan la llegada de la primavera a París y a su catedral, Notre Dame Si puedo mañana actualizo un poco el blog fotográfico del APAGARIO (o Almirante Roussin).


Un abrazo a ellos y un beso (o dos, dependiendo de lo güenas que estén) a ellas.

22 de abril de 2008

En España de vacaciones

Hola amig@s. A ver, muy rápido porque algunos me habéis visto y otros no. Os cuento: ESTOY EN ESPAÑA. Llegué el viernes 18 de abril por la tarde y antes de que me echéis a los perros... NADIE SABÍA NADA. Era una sorpresa por los cumpleaños de mi padre y de mi hermana.
Mi plan era volver a París el miercoles 23 por la noche (o sea, mañana) pero visto que mi jefe me ha dado vacaciones hasta el día 5 de mayo (de nuevo "obligadas" porque yo no quería gastar más días de vacaciones) pues he decidido atrasar mi vuelo de vuelta hasta el domingo 27 de abril.
Así que amig@s... por ahora sigo en España. Me ha dado tiempo a veros a casi todos... pero espero que hasta el domingo pueda ver al resto.
Y como os cuento, lo del curro es un follón, un sálvese quien pueda. El dinero que el grupo de investigación tenía se ha esfumado por arte de magia (y luego dicen de Gescartera) y no se muy bien cómo van a terminar las cosas, pero a mi me queda todavía contrato hasta mediados de octubre... aunque ya pienso en mi próximo destino (por supuesto, y espero fervientemente) más allá de nuestros amados Pirineos.
Pero esta entrada no es para poner verde al grupo, o al jefe, o "a la mano que mece la cuna" sino para avisaros de que estoy todavía en España, de que mi teléfono español sigue encendido (y mi teléfono francés sigue apagado) hasta el domingo 27 y de que espero ver todavía a los pocos amig@s que aún no he visto (Gustavo, te debo una visita mañana miercoles por la tarde).
Después, cuando regrese a París aún me quedará una semana de vacaciones, con viaje a Stuttgart (y su fiesta de la cerveza) incluido. Pero por ahora me quedo de "cañas y tapitas" españolas unos pocos días más.
Abrazos a todos (gente en España, en París y también a los pocos "guiris" alemanes que me leéis). Y en especial un saludo cariñoso a mis "guiris" (solo ellos tienen el honor y privilegio de tener ese nombre, ninguna nacionalidad más) que voy a ver dentro de una semana y media en Stuttgart. Prometo fotos de la fiesta de la cerveza, aunque esta semana también voy a colgar un pocas fotos de mis semanas anteriores de baja por "viruela" en París.
Un abazo a todos.

15 de abril de 2008

Actualización de emergencia III

Hola amig@s. Muy rápido porque estoy casi sin conexión, intentando escuchar las cosas superinteresantes que Luis Aragones tiene que contar. Os cuento que hoy era mi último día de baja laboral. Ayer por la mañana conseguí que me viera un especialista (alergólogo-dermatólogo) en un hospital en París (cosa nada fácil) y su única respuesta para mi caso de "viruela" fue: "Eso es una alergia que no podemos saber de dónde viene (carrera de medicina para soltarte esto) y no considero oportuno hacerte pruebas aunque después de dos semanas no te ha desaparecido ni tomando cortisona".
Después de discutir con él sobre lo de hacer las pruebas o no "mire que yo trabajo con productos químicos y no me parece oportuno ir a trabajar sin saber si puede ser alergia a alguno de los productos del curro" conseguí (ante la mirada atónita de una española que estaba de prácticas erasmus en la consulta del médico) que dicho médico consultara a otro colega, y este otro colega si consideró oportuno hacerme las pruebas "quizá no digan nada, pero quizá digan algo" (vamos, como si fuera gallego el segundo médico también).
Total, que al final los dos listos de la clase me dieron cita para finales de mayo para hacerme las pruebas (jodo, nos damos prisa, si).
Así que mañana vuelvo al trabajo, aunque no tengo todas conmigo todavía. Solo quería deciros que ha sido un placer conoceros a todos, y que si la palmo de una alergia virulosa durante los próximos días no me lloreis mucho, y hagáis vuestra vida (jejeje).
Así que chic@s, siento no haber podido colgar un par de fotos más, pero a ver si estos días tengo un poco más de tiempo y no me matan los picores de la "viruela" y puedo enviaros las últimas fotos que he tomado de esta bendita (aunque desesperante) ciudad.
Y como dirían los de MOLINA: A la vejez... viruelas... Vamos, que si la palmo, por lo menos he tenido una vida plena. Chao.

9 de abril de 2008

Paris je t'aime

Bueno amig@s, pues pensando en lo que representa y significa esta ciudad esta mañana he vuelto a reflexionar sobre la cantidad de turistas que París recibe en un día.
Hace tiempo me dio por fijarme. Estaciones de tren llenas de mochileros y viajeros con maletas, mi parada de tren del curro (que comunica con uno de los aeropuertos más cercanos a París) hasta la bola de gente con maletas, recien llegados del aeropuerto, con la mirada perdida en los carteles de información... y reparé en la gran cantidad (enorme) de turistas que esta ciudad recibe.
Estamos acostumbrados quizá a Madrid o Barna, como ciudades turísticas. O fiestas puntuales como Las Fallas, o Semana Santa en Sevilla, pero nada como ver día tras día autobuses, metros, trenes... llenos de gente de paso.
Y lo se porque además vivo a 5 minutos de una de las atracciones de la ciudad; La Torre Eiffel. Autobuses de toda Europa que descargan y cargan como ganado a los incautos turistas, perseguidos por los vendedores de souvenirs...
La verdad es que cada vez que reparo en los turistas... casi me da pena que una ciudad se convierta en eso... un sitio de paso para millones de personas... algo a lo que hacer unas fotos y volver al autobus. Sobre todo con una ciudad tan grande, llena de cultura e historia, y en la que a pesar de todos sus inconvenientes merece la pena vivir unos meses para conocerla a fondo.
Y pensando en eso.... me dio también por pensar en la cantidad de historias curiosas que esta ciudad puede generar a sus habitantes, bien habituales, bien de paso, como yo.
De hecho llevo tiempo queriendo contaros un par de historias de esas graciosas, porque a pesar de lo enorme y dura que puede parecer esta ciudad... hasta ahora las dos historias que mas me han impresionado son historias de esas que acaban en absurdos, en risas entre los amigotes.
La primera es la historia de un amigo, Javi, que trabaja aquí este año (quizá el no me lea, pero algunos de los que me leen saben quien es, conocen la historia y seguro que le recomiendan leerla).
Javi salió una noche de fiesta con el resto de españoles, y tuvo, como decirlo, una de esas noches felices en las que todo el mundo se va a dormir excepto tu (ya me entendéis... feliz = alcohol...). Lo siguiente que Javi recuerda es que amaneciendo ya (pasadas las borricas de leche, como dicen en Albacete) volvía un poco despistado por uno de los barrios poco recomendables para andar sólo a esas horas, cuando sintió como le tiraban al suelo desde su espalda... y vio como un tipo salía corriendo con su cartera.
No se si lo he explicado antes, pero aqui las tarjetas de crédito funcionan mucho más que en España, de hecho puedes salir de copas y pagar tu cervecita con tu tarjeta. Por eso Javi no llevaba nada de dinero en la cartera, pero SI todas las tarjetas, bonos de transporte, etc.
Y su primer pensamiento fue... jodo... con el tiempo que me ha costado abrir la cuenta del banco, el abono de transportes, el de la piscina, gimnasio, zoo municipal... y este primer pensamiento salió por su boca en forma de grito "tío, llevate el dinero pero dejame el bono de transportes".
Y el ladrón, cosa curiosa, se volvió y le dijo: "he tirado la cartera en esa papelera". A lo que Javi respondió... "Tío me he bebido el Manzanares... ¿donde exactamente está la papelera?".
Lo siguiente que Javi recuerda es estar sentado en el suelo, con el ladrón, tomándose un pitillo, y el tipo contándole lo duro que era la vida en París, que lo de robar ya no era tan fácil con las tarjetas de crédito, que tenía que alimentar a sus hijos, etc.
Es decir: Javi salió de fiesta, la agarró de esas felices, le robaron y acabó fumándose un truja con el tipo que le robó y hablando de lo dura que era la vida en París. Noche completa ¿no?.
La segunda historia es la de mi "barman" favorito. Francisque (Paco, francés casado con una pontevedresa). Tiene un bar debajo de mi casa y siempre está de broma. Es un tío de 60 años, a punto de jubilarse y vender el bar, aunque parece que tuviera 30 años y un humor a prueba de bombas.
Pues a Francisque, tipo que cierra su bar de café a eso de las 9 todas las noches, le entró un chaval encapuchado (la moda en París, la capucha) con una "mariposa" (ya sabéis, esas navajas de dos mangos). Le dijo: "Dame el dinero de la caja... mira como se abre ésto" y se flipó un poco tipo Steven Segal con la navaja (según Francisque también le cantaba el pocillo a alcohol).
Así que Francisque (que más sabe el diablo por viejo...) le dijo "tío tranquilo, no te pongas nervioso, ya he visto como se abre eso, pero dime... ¿como se cierra?".
El ladrón (¿he dicho que iba un poco borracho?) sin pensarlo dos veces dijo: "pues así" y volvió a ejecutar un paso de baile estilo Joaquín Cortes para cerrar la "mariposa". Momento que Francisque aprovechó para agarrarle por la muñeca con una mano y con la otra quitarle el "arma blanca" al listillo del ladrón.
La cara del ladrón fue un poema, y entonces Francisque sacó una navaja (toledana, de esas de 50 cm) de debajo del mostrador y dijo "yo también tengo jueguetes".
El ladrón salió por patas, y Francisque ahora tiene una navaja nueva, con la que divierte a la clientela mientras cuenta entre risas el último intento de robo del local. (En serio, deberíais escuchar la historia, te partes de risa cada tarde).
Bueno, como véis.. dos historias de esas de final feliz y además un poco humorístico, que es lo que a mi me gusta mas. En una ciudad enorme y dura como esta... parece mentira que las historias que más recuerdo son sencillamente esas que acaban con una sonrisa y el típico comentario de "jodo macho que potra tuviste".
¿Habrá pensado alguien alguna vez en escribir un libro sobre este tipo de historias de "gran ciudad"? Por ahora yo voy a seguir buscando más, y quizá algún día tenga historias suficientes para contar "batallitas" y escribir un libro con el que poder reirnos.
Bueno chic@s. Abrazos desde París, que de vez en cuando también deja soltar alguna carcajada.

El Almirante Roussin y la viruela

Hola amig@s. Hoy en teoría volvía al trabajo (ayer acababa mi baja laboral) pero he durado en él 15 minutos, el tiempo que el jefe ha tardado en verme y decir... "todavía tienes marcas, no estás recuperado y es peligroso currar con productos químicos sin saber realmente si eso es alergia o no".
Así que me ha mandado para casa, diciéndome que no me preocupara por los días de baja o no (claro, como a él no se los quitan de las vacaciones) y que fuera a un especialista para hacer pruebas y saber si era una alergia, cuánto de seria era y si podría volver pronto al labo.
El problema es que ahora seguramente tarde unos días en poder ver al especialista, así que estoy de "vacacion-baja-forzada" y no sé realmente cómo va a acabar todo ésto.
Yo me encuentro bien, viviendo mi idilio (los días dulces al principio de toda relación) con Sophie pero estoy al mismo tiempo un poco mosqueado porque el jefe tiene razón... una semana y media de la aparición de la alergia, una semana tomando cortisona bastante fuerte... y no ha desaparecido por completo... da que pensar, y realmente lo que uno piensa es que no es una alergia, sino algo distinto.
Pero vamos, no os pongáis nerviosos porque todavía no he mutado ni me sale un tercer brazo ni nada, podría ser peor...
Eso si, me he dado cuenta que estos días de vacaciones forzadas en París están saliendo realmente caros. Me dedico a pasear por la ciudad, tomando cafés, y no puedo acercarme a las tiendas de electrónica, instrumentos, ... bueno, a las tiendas en general, porque en los 4 días que llevo "malito" he comprado una guitarra (y complementos), un mp4 de la leche, varios libros de idiomas y de lectura en francés y he estado tentado de matricularme en un curso de alemán en el Goethe Institut de París (vuelven los viejos fantasmas).
Todo ello por no hablar del gasto de comida. Mientras voy a currar me sale el menú a 2,80 euros (digamos que no es un menú, sino una bazofia comestible) y ahora que estoy en casa (y a mi que me encanta cocinar) me estoy dejando una pasta en alimentación sana (por cierto que este fin de semana toca "migas castellanas").
Así que... como dice el sabio... lo último que se pierde es el humor, y este enfermito de viruela sigue tranquilo y calmado, a la espera de saber si realmente es algo grave o no...
Pero por si acaso aquí os voy a ir dejando poco a poco alguna de las historias que me han ido pasando estos días, no vaya a ser que "nuestro tiempo llegue antes de lo esperado" (jeje, es coña, me aburro solo en casa, así que os contaré un par de anecdotas estos días).
Pero ahora permitirme que vaya a cocinar (es ya casi la hora). Esta tarde os cuento alguna de las cosillas que me han ido pasando. ABRAZOS A TODOS.

6 de abril de 2008

Sophie




Bueno, todavía no son fotos mías, sino bajadas de internet... pero aquí os presento a Sophie (de apellido Ibanez).

5 de abril de 2008

SE LLAMA SOPHIE (soltero y con vicios caros) (de la evolución de mi enfermedad)

Hola amig@s. La vi una mañana y ya no pude quitarle los ojos de encima. Mucho antes de que nadie me dijera nada ya sabía su nombre, Sophie (de apellido Ibanez). Era dulce, de piel suave, morena… y yo caí enredado en sus curvas.

Cuando alguien tiene una adicción fuerte a algo, de esas que enganchan para toda la vida, pueden pasar años sin que la persona consuma, pero basta un ligero olor, una sensación que parecía olvidada, un sonido, un recuerdo de esos que llega en mitad de la noche, para que esa persona sienta la terrible necesidad de volver a consumir.

Y eso es lo que me ha pasado a mi. Bastó un ligero roce hace unas semanas, un sentimiento olvidado hace tiempo en los recodos de la memoria, para sentir la necesidad, obsesiva, que crecía día tras día, de volver a pecar.

Fue entonces cuando llegó mi enfermedad, los días de baja laboral, mis paseos solitarios por la ciudad y por fin mi encuentro con Sophie.

La verdad es que fue ella la que me llamó desde el principio. Me atrajo, me sedujo, y en cuanto escuché su voz supe que no nos podríamos volver a separar. Fue cuestión de horas decidir invitarla a casa. Ahora está aquí, conmigo, y se que poco a poco conseguiremos una intimidad, un cariño y una simbiosis como llegué a conseguir hace tiempo con Juanita, Tomasa o Julia.

Si, Sophie es mi nueva guitarra, francesa, morena, de curvas estilizadas y muy cantarina y alegre en el trato. Electro-acústica, suave al tacto, de buena calidad en su eléctrica y en sus materiales. No pude resistirlo y pequé. Era cuestión de tiempo caer en tentaciones de viejos vicios, aficiones aquí olvidadas, y como dijo mi jefe cuando me conoció… “un soltero con este sueldo en París… quién fuera joven otra vez”.

Prometo fotos de ambos, de Sophie y mías, compartiendo nuestra nueva casa.

En cuanto a cosas más serias, para los que menos enterados estéis os hago un pequeño resumen de mi enfermedad, que de verdad, y ahora sin coñas empieza a asustarme.

El domingo pasado comenzó un ligero sarpullido en manos y brazos, que yo asocié a algo que había comido los días anteriores, pero como el sarpullido no se extendió al resto del cuerpo enseguida descarté la alergia alimentaria. Luego se extendió solo a cara y cuello, dejándome las orejas rojas y ardiendo de picores.

El miércoles, como vi que no disminuía la urticaria fui al médico (en realidad mi jefa me vio tan mal que me “autorizó” a salir antes del curro para ver a un médico). Visitar a un médico aquí no es cosa fácil, pero no os voy a aburrir con los detalles de los cientos de llamadas y vueltas que di hasta dar con un centro de salud. Por supuesto, el famoso “timo” de la tarjeta sanitaria europea que nos colaron en España (como otros timos como el de las matrículas europeas, etc) no funcionó aquí en el centro de salud y tuve que pagar las consultas del médico.

Primero me dio algo fuerte para ver si disminuía la urticaria y los picores (miércoles por la tarde) y dos días de baja laboral. El viernes por la tarde, viendo que el sarpullido no se había reducido decidí consultar (pagando de nuevo) al mismo médico y me dio algo más fuerte todavía, otros dos días de baja (lunes y martes de la semana que viene) y se mostró preocupado. Si la urticaria no se ha reducido antes del martes me mandará a un especialista (dermatólogo-alergólogo) para intentar desentrañar qué cojones es lo que tengo.

Para que os hagáis una idea, hace dos días tenía la cara como el malo de “La Amenaza Fantasma” y me picaban las orejas a muerte, algo que parece poco serio, pero que realmente no deja dormir en toda la noche. Ahora la urticaria de la cara y del cuello han disminuido pero los brazos y las manos siguen pareciendo los del Lagarto de V (Diana ¿Dónde estás?).

Es por eso que todavía tengo que decidir si tomo los dos días más de baja que el médico me ha dado, aprovecho para hacer papeleos sanitarios (si, de nuevo dentro del fascinante mundo de los papeleos en Francia) o si por el contrario el lunes vuelvo al trabajo con estos bracitos de lagarto Juancho.

Por si acaso ayer puse todos mis asuntos en orden con el banco. Nunca se puede saber qué es lo que va a pasar mañana. Yo estoy tranquilo porque la cosa no parece muy grave, aunque si bastante molesta, pero por si acaso…

En cualquier caso, y como los viejos roqueros (que nunca mueren) prometo que os mando, antes de palmarla, unas fotos de Sophie conmigo en casa, paseando por la orilla del Sena o sentados en alguna cafetería tomado un café “creme”.

Un abrazo a todos y gracias por los que habéis enviado mensajes de apoyo por mi enfermedad (Gustavo, Raquel…) No los he publicado aquí (algunos) porque me parecían demasiado personales y he preferido contestaros en privado.

1 de abril de 2008

El almirante Roussin en apuros

Hola amig@s. Si, el almirante Roussin se encuentra en prolemas, por ahora poco graves, pero si que dan un poquito de canguelo. Al parecer el domingo por la mañana el almirante se despertó con una ligera reacción alérgica, cuando menos curiosa, consistente en una especie de granitos por los dorsos de las manos y sobre todo (y lo que es más raro) una pequeña inflamación de las orejas, que se encuentran además de un rojo muy oscuro.
Ayer esperé a que la cosa pasara, pensando que había sido algo que había comido, o del polvillo de los muebles del IKEA, pero esta noche no he podido pegar ojo, la erupción se ha extendido a uno de los brazos y las orejas siguen rojas, enormes y picando horrores.
Parece coña, pero estoy empezando a acongojarme, porque ayer lo dejé pasar, pero hoy he decidido que al salir del curro pasaré por una farmacia y pediré "una miájá" de cortisona (como decimos en Molina) para ver si me baja la inflamación y me relaja los picores.
Y es que lo de visitar médicos en otros paises (aunque sean de la UE) es todo un arte, porque ni siquiera los sistemas de Seguridad Social son los mismos en Europa. Además, y contando que trabajo a una hora de París en tren, que salgo muy pronto por la mañana y vuelvo muy tarde por las tardes (valga la rebuznancia) lo de visitar un médico se complica.
Así que amig@s, no desesperéis, porque si los gavachos no han podido acabar con el almirante Roussin tampoco lo hará una reacción alérgica de tres al cuarto. Para acabar con los de Molina hace falta cosas distintas (decirles que cierras el bar a las 10 de la noche, decirles que no hay fiestas patronales ese verano, etc).
De todas formas tenerme presente en vuestras oraciones (jejeje) y perdonar que no haya puesto las fotos todavía, pero entre unas cosas y otras... ahora quiero lo primero recuperarme de mi alergia (y que la gente deje de mirarme las orejas en el metro).
Bueno chic@s, desearme suerte. Abrazos.