Hola amig@s. Os tengo un poco abandonados porque este mes de agosto se han juntado dos cosas. Primero, que no he tenido internet por estar cerrada “oficiosamente” la universidad. Segundo, que esta última semana de agosto se celebra en París el Décimo Congreso Europeo de Parasitología (y como yo ahora trabajo en parasitología, pues….). Me paso casi 11 horas al día en el congreso, porque al organizarse aquí en París, nos utilizan a nosotros como ayudantes de montaje, relaciones públicas, etc.
Es duro porque recibimos a gente de Europa y Asia (si, resulta que el Congreso Europeo también recibe gente de Asía) y tenemos que hablar en varios idiomas, cambiar de uno a otro en pocos segundos, informar a los conferenciantes de horarios, localización de salas, etc…. Y a sus familiares de todo aquello que la fantástica ciudad de París tiene para visitar mientras su esposo (o esposa) se junta con otros 700 parasitólogos, todos deseosos de contarse las últimas cepas de mosquitos descubiertas (ya me conocéis, yo soy de fármaco, y de su aplicación para ayudar a gente, y por ahora en dos días nadie ha hablado de medicamentos, solo de que “tal mosca que creíamos que no producía malaria resulta de que si la produce… ups… que fallo”).
Pero dejemos de hablar de trabajo para hablar del mes de agosto (mes de vacaciones por antonomasia). Creo que en entradas anteriores habéis podido ver algunas de las fotos de los viajes que he realizado este mes. Suiza, Bélgica, Alemania (como no), Holanda, Luxemburgo….
Bien amig@s. Cuando yo pensaba que el mes de agosto se había acabado para mi (tenía el Congreso toda esta última semana) resulta que gracias a la insistencia (pesado!! jejeje) de Samuel…. Pues que me he cogido con él un vuelo a Varsovia (Polonia) para este último fin de semana (o primero, según se mire).
Así que volamos del viernes por la tarde al lunes por la tarde. La idea es aprovechar que Dani (de Guadalajara) está pasando sus últimos días de verano en Polonia (después de su año Erasmus en Roma) y que después de un par de meses aprendiendo el idioma polaco (que bonito es el amor) es capaz de pasearnos por la ciudad sin perdernos (jejeje, no sabe con quién está tratando) y capaz de enseñarnos las cervecerías más baratas (que agosto ha sido duro y las economías no están muy boyantes).
El otro día, reflexionando en mi lugar favorito (la ducha de cada mañana) llegué a la conclusión de que este año además de las enseñanzas que me ha aportado en lo profesional (aunque no me guste el departamento en el que he caído, lo que he aprendido quedará) ha sido un año que me ha permitido viajar un poco por Europa (incluida España) sin tener después remordimientos económicos (“independencia total”… bendita “independencia total”).
Es genial tener amig@s (viejos Erasmus, nuevos Erasmus y algunos que no fueron/son/ni serán Erasmus) repartidos por toda Europa, es genial poder mantener el contacto con ellos, saber de sus avances, de sus vivencias, de sus vidas… y de vez en cuando poder “aprovecharlos” para visitarlos y al mismo tiempo hacer turismo.
Por eso tengo que darle las gracias a Emma y Juanjo (por su “pensión” en Suiza), a Alex y a Javi (por el fin de semana genial en Bruselas) y a Samuel y los chic@s de la Oficina y de las Cámaras (sabéis los que sois) por el coche, los albergues y el fantástico viaje de 2000 Km. por 5 países en 3 días.
Bueno amig@s. ¿Qué me queda para este mes y medio de contrato en París? Me queda un fin de semana en Varsovia (Dani, ya llegamos…. ¡Tiembla! ¡Tiembla!). Me queda la visita a París de Jon (8 al 12 de septiembre) con concierto de Coldplay incluido (9 de septiembre fiesta nacional). Me queda después la visita de la familia (fechas por confirmar o desconfirmar) y poco después me queda… me queda… recoger mis cosas en maletas, cajas, bolsas…. Despedirme de los amig@s hechos y aún por hacer en París (ellos piensan que odio mi “experiencia” aquí, pero la gente conocida aquí son y serán siempre geniales) y la última noche en París me queda…. Bueno… me queda despedirme de la ciudad (experiencia ya conocida: cuarto vacio, sin posters, sin trastos, a oscuras, lágrimas, recuerdos que vuelan a velocidad de escándalo, más lágrimas…).
Pero para no ponernos melancólicos antes de tiempo (he prometido no hacerlo esta vez) vamos por pasos. Y lo primero es este fin de semana:
¡DANI PREPÁRATE PORQUE LLEGAMOS EL VIERNES! NO CONOCEMOS NADA DE VARSOVIA (NI FALTA QUE HACE, LAS DOS PALABRAS BÁSICAS SON “PIVO” Y “CURVA”) PERO ESPERAMOS QUE ESTÉS A LA ALTURA DE LAS CIRCUSTANCIAS (EN PARÍS LO ESTUVO, YO NO DUDO DE ÉL) PARA ENSEÑARNOS EN UN FIN DE SEMANA EL VARSOVIA DE DÍA Y “EL BAR SOVIA” DE NOCHE.
Amig@s. Estoy toda esta semana en el Congreso sin conexión a internet (he tenido que mentir, robar y “anestesiar” para conseguir esta conexión hoy) y el fin de semana parto fuera de Francia. Pero a partir de la semana que viene retomo las entradas en el blog, coincidiendo con la vuelta de las vacaciones del Corte Inglés. Muchos besos y abrazos a todos y…. nos vemos la semana que viene.
Es duro porque recibimos a gente de Europa y Asia (si, resulta que el Congreso Europeo también recibe gente de Asía) y tenemos que hablar en varios idiomas, cambiar de uno a otro en pocos segundos, informar a los conferenciantes de horarios, localización de salas, etc…. Y a sus familiares de todo aquello que la fantástica ciudad de París tiene para visitar mientras su esposo (o esposa) se junta con otros 700 parasitólogos, todos deseosos de contarse las últimas cepas de mosquitos descubiertas (ya me conocéis, yo soy de fármaco, y de su aplicación para ayudar a gente, y por ahora en dos días nadie ha hablado de medicamentos, solo de que “tal mosca que creíamos que no producía malaria resulta de que si la produce… ups… que fallo”).
Pero dejemos de hablar de trabajo para hablar del mes de agosto (mes de vacaciones por antonomasia). Creo que en entradas anteriores habéis podido ver algunas de las fotos de los viajes que he realizado este mes. Suiza, Bélgica, Alemania (como no), Holanda, Luxemburgo….
Bien amig@s. Cuando yo pensaba que el mes de agosto se había acabado para mi (tenía el Congreso toda esta última semana) resulta que gracias a la insistencia (pesado!! jejeje) de Samuel…. Pues que me he cogido con él un vuelo a Varsovia (Polonia) para este último fin de semana (o primero, según se mire).
Así que volamos del viernes por la tarde al lunes por la tarde. La idea es aprovechar que Dani (de Guadalajara) está pasando sus últimos días de verano en Polonia (después de su año Erasmus en Roma) y que después de un par de meses aprendiendo el idioma polaco (que bonito es el amor) es capaz de pasearnos por la ciudad sin perdernos (jejeje, no sabe con quién está tratando) y capaz de enseñarnos las cervecerías más baratas (que agosto ha sido duro y las economías no están muy boyantes).
El otro día, reflexionando en mi lugar favorito (la ducha de cada mañana) llegué a la conclusión de que este año además de las enseñanzas que me ha aportado en lo profesional (aunque no me guste el departamento en el que he caído, lo que he aprendido quedará) ha sido un año que me ha permitido viajar un poco por Europa (incluida España) sin tener después remordimientos económicos (“independencia total”… bendita “independencia total”).
Es genial tener amig@s (viejos Erasmus, nuevos Erasmus y algunos que no fueron/son/ni serán Erasmus) repartidos por toda Europa, es genial poder mantener el contacto con ellos, saber de sus avances, de sus vivencias, de sus vidas… y de vez en cuando poder “aprovecharlos” para visitarlos y al mismo tiempo hacer turismo.
Por eso tengo que darle las gracias a Emma y Juanjo (por su “pensión” en Suiza), a Alex y a Javi (por el fin de semana genial en Bruselas) y a Samuel y los chic@s de la Oficina y de las Cámaras (sabéis los que sois) por el coche, los albergues y el fantástico viaje de 2000 Km. por 5 países en 3 días.
Bueno amig@s. ¿Qué me queda para este mes y medio de contrato en París? Me queda un fin de semana en Varsovia (Dani, ya llegamos…. ¡Tiembla! ¡Tiembla!). Me queda la visita a París de Jon (8 al 12 de septiembre) con concierto de Coldplay incluido (9 de septiembre fiesta nacional). Me queda después la visita de la familia (fechas por confirmar o desconfirmar) y poco después me queda… me queda… recoger mis cosas en maletas, cajas, bolsas…. Despedirme de los amig@s hechos y aún por hacer en París (ellos piensan que odio mi “experiencia” aquí, pero la gente conocida aquí son y serán siempre geniales) y la última noche en París me queda…. Bueno… me queda despedirme de la ciudad (experiencia ya conocida: cuarto vacio, sin posters, sin trastos, a oscuras, lágrimas, recuerdos que vuelan a velocidad de escándalo, más lágrimas…).
Pero para no ponernos melancólicos antes de tiempo (he prometido no hacerlo esta vez) vamos por pasos. Y lo primero es este fin de semana:
¡DANI PREPÁRATE PORQUE LLEGAMOS EL VIERNES! NO CONOCEMOS NADA DE VARSOVIA (NI FALTA QUE HACE, LAS DOS PALABRAS BÁSICAS SON “PIVO” Y “CURVA”) PERO ESPERAMOS QUE ESTÉS A LA ALTURA DE LAS CIRCUSTANCIAS (EN PARÍS LO ESTUVO, YO NO DUDO DE ÉL) PARA ENSEÑARNOS EN UN FIN DE SEMANA EL VARSOVIA DE DÍA Y “EL BAR SOVIA” DE NOCHE.
Amig@s. Estoy toda esta semana en el Congreso sin conexión a internet (he tenido que mentir, robar y “anestesiar” para conseguir esta conexión hoy) y el fin de semana parto fuera de Francia. Pero a partir de la semana que viene retomo las entradas en el blog, coincidiendo con la vuelta de las vacaciones del Corte Inglés. Muchos besos y abrazos a todos y…. nos vemos la semana que viene.






