13 de agosto de 2008

¿Que tienes pensado para el finde?

Así comenzó mi fin de semana, con dos simples preguntas a través del móvil:

-¿Qué tienes pensado para el fin de semana?- Yo que con los años me estoy haciendo más viejo contesté con calma –eh…. Pues…. ¿nada…?-

La segunda pregunta llegó de inmediato: -¿te vienes a Bruselas a pasar el fin de semana? Salimos en 3 o 4 horas-. Yo acababa de coger el tren de vuelta desde el laboratorio a casa. Mi idea era comer, siesta de viernes de agosto, rascada de atributos masculinos y quizá una salida a la caída de la tarde para pasear y tomar algo por un París de agosto, que es como un Madrid de agosto pero con más turistas.

Pero ya me conocéis, mis tres frases favoritas son: “venga vamos, solo 5 minutos más”, “Yo siempre improviso” y “A mi apuntarme a un bombardeo”. Así que utilizando esta última frase dije: -“contar conmigo”-.

El primer pensamiento nada más colgar fue el de mi mochila a medio deshacer en casa. Hacía día y medio que había regresado de Suiza y todavía no había desecho la maleta, lavado las ropas, etc. Pero el segundo pensamiento (que seguro que conocen los que viven como yo con una mochila en la puerta de casa) fue el de cómo organizar una segunda mochila para Bruselas (cosa que no hice muy bien, porque no cogí nada de abrigo para una de las ciudades más lluviosas de toda Europa).

Y así, después de comer….. cenar…. Salimos en coche hacía Bruselas (a unas 3 horas de París). Yo solo conocía un par de ciudades de Bélgica: Brujas y Gante; así que como cualquier turista guardé lo primero de todo mi cámara de fotos, aunque el plan original era pasar un fin de semana alejados de las cervezas aguadas de Francia y disfrutar de uno de los países de tradición cervecera más antigua.

Bruselas no es una ciudad muy turística, aunque pude encontrar el famoso “Niño Meón”. El tiempo me jugó una mala pasada (quién iba a pensar que en agosto haría esa temperatura) aunque la lluvia nos dio una tregua hasta el domingo. Lo que si hay que recalcar el lo bien que lo pasé con la gente que allí conocí.

Pude comprobar, una vez más, que a pesar de ir siempre a ciudades grandes, capitales de países, etc, la mayoría de los españoles que pululamos fuera de nuestro país provenimos de pequeñas ciudades españolas (Cuenca, Guada, Málaga, Vigo, etc). Es curioso pero parece que los que más ganas tenemos de salir y conocer nuevos países y culturas somos los “pueblerinos” españoles (en el buen sentido, no me entendáis mal).

Y la vuelta a París también ha recalcado lo parecidas que son las grandes capitales. El lunes y el martes, al salir a pasear por el barrio por la mañana he visto que la mayoría de los comercios están “cerrados por vacaciones”, ese típico cartel que encontramos en agosto en 2 de cada 3 pequeñas tiendas en Madrid.

Pero bueno amiguit@s. Como ya os dije al comenzar agosto, parece que eso de no tener vacaciones no va a ser un problema para aprovechar los fines de semana y viajar por las ciudades de Centroeuropa que todavía me quedan por visitar. El resto de la semana pasará por visitas a los museos que todavía no he visto de París y alguna que otra ciudad del extrarradio (Versalles, etc).

En cualquier caso, un fin de semana genial, que ha servido para conocer a gente muy maja y olvidar lo que los franceses llaman “cerveza nacional”, jejejeje. Un abrazo a todos, desde aquí, desde París, y ya pensando en el próximo fin de semana……

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