Vale chic@s, ya se que ayer prometí fotos de mi casa con todo el montaje de "bricomanía", pero es que nada más llegar me fuí al cine en pleno centro de la ciudad y al volver me eché a dormir directamente como un ceporro.
Pero no desesperéis que como muy tarde el fin de semana subo unas fotos y un video explicativo (paso a paso, rápido, sencillo e indoloro) de como montar tu propia mezanine o cama elevada.
La noticia en París (y en Francia) estos días (Quitando a Carla que se casa con el idiota de Nicolás) es que a partir de hoy han comenzado las rebajas de invierno. Yo no me lo creía (sobretodo sabiendo lo cara que es Francia) pero es cierto, hay rebajas de hasta el 70% en muchas tiendas de ropa, cosa que viene muy bien después del gasto hecho en Navidades.
Así que esta tarde saldre unos minutejos antes del curro para pasear por alguna de las tiendas que hay por mi casa.
Pero bueno, pasamos al turrón de esta entrada: La dedicatoria especial, con mucho cariño para Susana (compañera española de trastadas en Alemania).
Ayer me fuí al cine, como ya he dicho, y no hay cosa mejor que entrar en plena "GRAN VÍA" de París a ver una peli en version original. Yo me había hecho la idea de ver algo en francés (dónde fueres...) pero ya me conocéis, yo me apunto a un bombardeo, y si hay que ver cine "raro raro" en versión original, pues se ve y punto.
La peli (supongo que en español se llamará igual) es "La llegada de la fanfarria". Es una coproducción israelita-egipcia (naturalmente, en VO significa que en la peli hablan todos "mu raro" y los subtítulos salen en francés). Quitando que la película es un poco lenta, que no te enteras de nada del argumento porque estás ocupado leyendo francés para sordomudos, que la pelí no es que fuera "la alegría de la huerta" y alguna cosa más... pues qué deciros... que me acordé de aquella película vietnamita que Susana y yo nos tragamos en Tübingen una vez en el instituto americano-alemán.
Algunos de los presentes oímos ronquidos (no quiero dar nombres porque a Samuel Rivas no le gusta que salga su nombre en público) pero otros españoles nos dedicamos a partirnos la caja de la fotografía, los escenarios y de alguno de los actores.
Así que ya puedo añadir otra "experiencia religioso-linguística" en el currículum de viajero europeo que podré relatar a mis nietos.
Bueno chic@s, os dejo, voy a ver si me meto en las rebajas... un abrazo!
1 comentario:
jajajaja qué buenos tiempos aquellos.. lástima, perdí el poco vitnamita que aprendí.
me he echado una buena risa recordando el instituto aleman-americano.¡¡gracias!!
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