Hola amig@s. Después de una semana de locos, y a un día del domingo (domingo fatal en el que tengo que salir del apartamento e irme a la calle) os puedo decir que aún hay esperanzas.
Tengo dicho que si (con la boca pequeña) a un estudio en el centro de la ciudad. Es muy pequeño y muy caro, porque está en pleno centro, pero no hay otra cosa. Y digo que “tengo dicho que si con la boca pequeña” porque esta tarde (sábado) tengo 3 visitas a tres apartamentos distintos, mas cerca de mi trabajo (al sur de París), mucho mas grandes (eso era fácil) y de precio similar o menor (eso es claramente bueno). Así que si uno de ellos me dice que si, pues… lo siento mucho pero lo primero que he aprendido de los parisinos es su FALTA DE PALABRA, así que le diré al del sitio pequeño que no lo quiero.
A ver… conozco a gente francesa (y por suerte tengo familia francesa) pero hasta ahora no conocía a ningún parisino puro y duro. Alguien me dijo alguna vez que los parisinos no son franceses (o que el resto de franceses no los considera franceses, no me acuerdo bien) pero ahora lo entiendo perfectamente. NO TIENEN PALABRA, NO GASTAN DE ESO QUE LOS DEMÁS LLAMAMOS “RELOJ DE PULSERA” Y SE PASAN POR EL FORRO TODAS LAS NORMAS POSIBLES. VAMOS, LA DEFINICIÓN COMPLETA ES QUE SON EGOISTAS.
Ya os explicaré con más detalle, pero esta semana de miedo ha tenido sus altibajos: desde una mujer (“a lo Pitita Ridruejo”), que durante 3 días me tiene jugando al gato y al ratón por toda la ciudad (te alquilo, no te alquilo) para acabar enseñándome un “ZULO DE LA ETA” en un pueblo perdido (de verás que me acojoné cuando lo vi) hasta los que cuando escuchan mi acento por teléfono no me hacen ni puto caso aunque diga que soy un europeo con un pedazo de sueldo y que voy a pagar un año (benditos los suramericanos y los habitantes de las pateras que pululan por España buscando una casa, porque ellos serán los primeros a la entrada del cielo. Ahora entiendo muchas cosas).
Pero bueno, la semana deja cosas muy graciosas, como que después de media hora hablando en francés con “alguien” que había puesto un anuncio… me pregunta mi nombre para visitar mañana la casa y al escuchar “Raúl Martínez” en correcto español me contesta en correcto peruano: ¿Ah pero eres español? ¿Y por qué coño llevamos media hora hablando en francés? (He de decir que me pasó lo mismo en Alemania con un español, por lo que no me ha sorprendido tanto como la primera vez que te encuentras con un hispanohablante y los dos mantenéis un “diálogo de bobos” en otro idioma).
Bueno, no se si el domingo podré conectarme y deciros cómo han quedado las cosas, si tengo casa o no (a malas tengo casa a partir del lunes, y la noche del domingo la paso en un hotel). Si no puedo conectarme mi próximo envío será el lunes desde el trabajo, y desde allí os contaré cómo ha terminado esta semana de locos. Ya tengo dos títulos pensados: Si la cosa acaba bien se titulará: “Como encontrar casa en París en menos de una semana”. Si la cosa acaba mal seguro que el título lleva entre medias algún insulto despectivo y agravatorio en contra de los parisinos y sus costumbres.
Bueno amig@s. Me despido dando la bienvenida a Jon (volvió de sus 40 días y 40 noches por el desierto) y dando mil gracias a los que dejáis mensajes de ánimo por el blog (Susana y Ana, gracias por todo, no contesto como quisiera, pero de verdad que anima saber que alguien me lee y está enterado de mis penas y desgracias).
Amig@s: Besos, abrazos, y saludos especiales a algún alemán que creo que también me lee aunque tarda más que el resto en comprender mis ironías (tu ya sabes quién eres).
Tengo dicho que si (con la boca pequeña) a un estudio en el centro de la ciudad. Es muy pequeño y muy caro, porque está en pleno centro, pero no hay otra cosa. Y digo que “tengo dicho que si con la boca pequeña” porque esta tarde (sábado) tengo 3 visitas a tres apartamentos distintos, mas cerca de mi trabajo (al sur de París), mucho mas grandes (eso era fácil) y de precio similar o menor (eso es claramente bueno). Así que si uno de ellos me dice que si, pues… lo siento mucho pero lo primero que he aprendido de los parisinos es su FALTA DE PALABRA, así que le diré al del sitio pequeño que no lo quiero.
A ver… conozco a gente francesa (y por suerte tengo familia francesa) pero hasta ahora no conocía a ningún parisino puro y duro. Alguien me dijo alguna vez que los parisinos no son franceses (o que el resto de franceses no los considera franceses, no me acuerdo bien) pero ahora lo entiendo perfectamente. NO TIENEN PALABRA, NO GASTAN DE ESO QUE LOS DEMÁS LLAMAMOS “RELOJ DE PULSERA” Y SE PASAN POR EL FORRO TODAS LAS NORMAS POSIBLES. VAMOS, LA DEFINICIÓN COMPLETA ES QUE SON EGOISTAS.
Ya os explicaré con más detalle, pero esta semana de miedo ha tenido sus altibajos: desde una mujer (“a lo Pitita Ridruejo”), que durante 3 días me tiene jugando al gato y al ratón por toda la ciudad (te alquilo, no te alquilo) para acabar enseñándome un “ZULO DE LA ETA” en un pueblo perdido (de verás que me acojoné cuando lo vi) hasta los que cuando escuchan mi acento por teléfono no me hacen ni puto caso aunque diga que soy un europeo con un pedazo de sueldo y que voy a pagar un año (benditos los suramericanos y los habitantes de las pateras que pululan por España buscando una casa, porque ellos serán los primeros a la entrada del cielo. Ahora entiendo muchas cosas).
Pero bueno, la semana deja cosas muy graciosas, como que después de media hora hablando en francés con “alguien” que había puesto un anuncio… me pregunta mi nombre para visitar mañana la casa y al escuchar “Raúl Martínez” en correcto español me contesta en correcto peruano: ¿Ah pero eres español? ¿Y por qué coño llevamos media hora hablando en francés? (He de decir que me pasó lo mismo en Alemania con un español, por lo que no me ha sorprendido tanto como la primera vez que te encuentras con un hispanohablante y los dos mantenéis un “diálogo de bobos” en otro idioma).
Bueno, no se si el domingo podré conectarme y deciros cómo han quedado las cosas, si tengo casa o no (a malas tengo casa a partir del lunes, y la noche del domingo la paso en un hotel). Si no puedo conectarme mi próximo envío será el lunes desde el trabajo, y desde allí os contaré cómo ha terminado esta semana de locos. Ya tengo dos títulos pensados: Si la cosa acaba bien se titulará: “Como encontrar casa en París en menos de una semana”. Si la cosa acaba mal seguro que el título lleva entre medias algún insulto despectivo y agravatorio en contra de los parisinos y sus costumbres.
Bueno amig@s. Me despido dando la bienvenida a Jon (volvió de sus 40 días y 40 noches por el desierto) y dando mil gracias a los que dejáis mensajes de ánimo por el blog (Susana y Ana, gracias por todo, no contesto como quisiera, pero de verdad que anima saber que alguien me lee y está enterado de mis penas y desgracias).
Amig@s: Besos, abrazos, y saludos especiales a algún alemán que creo que también me lee aunque tarda más que el resto en comprender mis ironías (tu ya sabes quién eres).
1 comentario:
holaaaaaaaa
èrp q es esto?q tu apruebas los comentarios...uff nose,nose jeje.
q tal'el otro dia vi a tu amigo carlos ,me dijo q creia q mañna te alquilaban o algo asi...a ver q tal,ya nos informarás.
Por cierto saludos de curro,estuvimos ayer con el,y de jj tb.
Yo en la academia bien,la verdad es q toy contenta,ya te contaré jeje.
bueno,muha suerte y besos,
emma
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