Hola amig@s. Me he enterado de la muerte de Fernando Fernán-Gómez porque hoy he decidido que estaba hasta las narices de huelgas, metros a tope, empujones, y dos horas de ida y dos de vuelta para ir al curro y me he bajado al bar gallego que pone el futbol.
Me he tragado la retransmisión de la primera cadena, pero ha valido la pena porque dos cervecitas y un plato de barro de choricitos a la sidra me han costado sólo 7 EUROS (comparado con los precios de los bares parisinos una ganga).
Y es que hoy es uno de esos días que estoy hasta las narices de este país. Resulta que llevamos una semana entera de huelgas de transporte, cada día llegando más tarde al curro, cada día los metros más llenos (si es que pasan). Esta mañana he visto como dos conductores de autobus unían sus fuerzas para empujar a la gente cual ganado (como en Japón) y poder cerrar las puertas del bus. Una de las señoras que peor suerte ha corrido tenía media nariz fuera, de tal forma que se ha liado una muy grande, con mucha sangre, gritos, etc. Yo por supuesto estaba a un lado, esperando al autobus siguiente, porque cuando he visto los empujones y mi ordenador portatil en mi mochila a mi espalda... he echado cuentas y no me ha cuadrado llegar media hora antes al curro pero con un ordenador menos.
Así que a mi vuelta a casa, tras dos horas (1 de ellas de pie en un bus atestado) de viaje he decidido que estaba hasta las narices de franceses, huelgas y franceses de huelga (de hecho en el último metro le he curtido los lomos a uno que no me dejaba salir) y me he tomado "soirée libre" para irme a ver a la selección española al bar gallego-portugués. Tienen una comida muy buena, y de hecho, el dueño de otro de los bares gallegos, que también ha ido a ver el futbol, me ha invitado a una cañita, asi que... he hecho negocio.
Y es que amig@s, como diría Fernán-Gómez: "váyase a la mierda". Como esto de las huelgas siga mucho más (y parece que no va a acabar) no se donde van a terminar mis nervios. Parece mentira pero a ningún francés de a pie parece importarle lo más mínimo llegar tarde todos los días al curro (y cuando digo tarde hablo de 3 horas, como yo, no de 15 minutillos). Van todos en el metro, lleno hasta la bandera, y de juerga... y a mi eso a las 7 de la mañana me pone de una mala ostia....
Por eso no soy capaz estos días de incluir nada gracioso en el blog, a pesar de las peticiones de los lectores asíduos, que en cuanto falto 3 días me dicen que ya no lo actualizo: para todos ellos:
- Samuel Rivas: Tengo en camino para ti el "Cuaderno de Bitácora de Bares y Pufetos" versión 1.0 (París, 2007). Es una cosa que empecé en Alemania y que ya me han pedido varias personas aquí, pero no es cuestión publicarlo en el blog. En cuanto tenga los primeros archivos de WORD con comparativas de bares y pubs parisinos te lo envío (y si alguien lo quiere por curiosidad...).
. Susana: Tranquila que nuestra conversación del domingo (que se está convirtiendo en archivo mítico de los de "apagario") va a quedar entre algunos amigos, los más cercanos, y por supuesto, grabada en mi disco duro (que cosas pueden ocurrir los domingos por la tarde).
Y como os cuento amig@s, mis nervios están cada día más tensos (no sólo el empujón de hoy en el metro a un gavacho, con exabrupto molines incluido) sino que el otro día casi le rompo el faro trasero a un coche que intentó atropellarme en un paso de cebra (¿os he dicho ya que además de gavachos conducen como el culo?). De hecho esta tarde mientras volvía me he descubierto soñando despierto con unirme a las legiones "quema-coches" de los suburbios, aunque en vez de quemar coches quemaría autobuses y estaciones de metro (¿no queréis huelga? pues tomar huelga).
Y lo gracioso es que ese tipo de ensoñaciones estando despierto parecen dar calma y sosiego a mi pobre espíritu, hecho que me hace plantearme si esta ciudad está sacando lo peor de mi o son sus habitantes o es la opción c (ninguna de las anteriores). Así que solo espero y deseo que este mesecito que me queda en París antes de volar a España sea lo más relajado y tranquilo posible (porque al paso que voy me veo pasado mañana empalando sindicalistas y erigiéndome en salvador de las masas trabajadoras francesas). Y mi reflexión es: Si los sindicalistas hacen huelga por el bien de los trabajadores... ¿qué cojones hacen no dejando ir al trabajador de a pie a currar y ganar su sueldo para alimentar a su familia?.
Aquí dejo la reflexión. Adiós amig@s, me voy al sobre que todavía quedan dos días de semana que prometen ser duros.
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