Hola amig@s. Parece que todavía no estoy muy recuperado de ánimo pero me va subiendo la moral que a lo largo de la mañana algunos de los amig@s y colegas que tengo en París me dicen que he batido un record al encontrar un alojamiento barato y grande (en barrio seguro, al lado del edificio de la UNESCO) en tan sólo una semana. El mérito no es mío, sino del dossier de mi prima (la familia es lo primero, como decía Don Vito) pero la búsqueda, eso si, me la he chupado yo sólo haciendo malabares con el trabajo.
Así que con el ánimo un poco en stand-by (y un poco congelado, porque no sólo han bajado las temperaturas sino que nos han cortado la calefacción en el labo y estamos a unos 5ºC dentro del edificio) os relato aquí, más relajado, algunos nuevos records que he batido en París.
1) Record de aparición en televisión local: Me comentaba Jon que apareció en la televisión local de Granada... No se si algunos de vosotros lo recordáis, pero cuando yo estaba en Alemania (mi adorada Tübingen) tardé casi un año en salir por la tele local (yo soy asiduo del canal de Guadalajara, así que...). Resulta que casi después de un año en Tübingen, van y me cazan enseñando a una vietnamita como bailar salsa en un festival de música brasileña allá por junio.... (salí dos días después en el resumen semanal de la cadena local, un espectáculo).
Pues bien. Aquí sólo tardé un mes en aparecer en "Canal-París" (en realidad Paris Première). Me cazaron un domingo que me había acercado al barrio del Sacré Coeur (en pleno Montmartre, donde el Molino Rojo) para ver las fiestas patronales del barrio y ponerme fino de "tapas" del barrio. Y así salí en plena televisión, papeando una tapa rarísima mientras a mi lado entrevistaban a uno de los políticos de la ciudad (ni me pregunteis quién era...). Eso si, me puse de degustación de tapitas y vinos hasta los topes.
2) Record de sueños en el idioma del país: Si alguno lo recordaís... tardé casi 6 meses en soñar en Alemán cuando estaba en Tübingen. Fue allá por Marzo, y por supuesto en el sueño hablaba con todo el mundo sin cometer un sólo fallo gramatical... (como dice El Canto del Loco: "Son sueños..."). Pues bien, aquí sólo tarde unas 3 o 4 semanas en tener mi primer sueño en francés. Igual que ocurrió en Alemania recuerdo el sueño a la perfección, porque no cometía ni un solo fallo gramatical, todos me entendían y de hecho reían con mis chistes de "está un francés un inglés y un español..." contados en francés.
3) Record de reconocimiento de la nacionalidad ("usted es español, ¿verdad?"): Pues si. En Alemania la gente escuchaba mi acento raro, pero no identificaba de dónde era. Pero aqui soy como un libro abierto debido a mi pésimo acento y vocabulario (que sólo mejoran cuando sueño, ver punto 2). En un mes y algo, me han sacado hasta la región (¿usted es de cerca de Madrid, a que si?) en varias tiendas, locales, hoteles, e incluso hasta el del estanco de mi antiguo barrio. Esto da una idea de lo que tengo que mejorar en mi pronunciación y acento.
4) Record de "estoy hasta las pelotas de los lugareños": En Alemania esto ocurrió en un cumpleaños... (Susana, te acordarás toda tu vida del cumple de Alex) allá por marzo también. Llegamos a la fiesta un poco tarde después de dejar preparadas dos tortillas de patata y los muy guiris (que no, que yo en el fondo les quiero) se habían comido todas las tortillas. Así que sólo nos quedó bebernos la botella de vino que yo llevaba (que nochecita).
Pues aquí lo de estar hasta las pelotas de los lugareños ya ha ocurrido. Otro record batido.
Y amig@s, tengo más records, pero es la hora de comer y me van a cerrar la cafetería... así que dejo la segunda entrega para un poco más tarde.
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