Hola amig@s. La semana está terminando ya (viernes tarde) y esta mañana (muy muy muy tenprano, vamos de madrugada) tocó despedir a la última visita llegada de Europa (Danielle desde Alemania).
Algunos de vosotros me preguntáis, después de casi 7 meses aquí viviendo, qué cosas puedo destacar de la ciudad, qué es lo más típico (Notre Dame, etc). Pero hoy me viene a la memoria una cosa que todo edificio de París posée, algo sin lo que nadie podría acceder a su casa normalmente, y no digamos visitar a los amig@s. Se trata del DIGICODE.
¿Cómo explicarlo? El digicode se asimila en su aspecto al telefonillo de toda la vida de nuestras casas, pero aqui tiene 10 números (del 1 al 9 y el 0) y dos letras (A y B). Normalmente no hay "telefonillo" típico para llamar a las casas y que alguien te abra la puerta, sino que tu mismo tienes que saber el código (normalmente una combinación de 5 cosas entre números y letras) para poder entrar al portal.
De hecho en la mayoría de los portales hay 2 digicodes distintos.
¿Por qué encuentro típico esto del digicode? Por dos cosas. Primero porque en la mayoría de los portales, casas y edificios de París hay uno y segundo porque es típico también que los españoles tengamos almacenados en el teléfono movil cientos de direcciones y digicodes de amig@s.
Si alguien echara un vistazo a "mis notas" en mi teléfono movil vería casi 20 notas dedicadas a calles, paradas de metro y digicodes, todo sin un solo nombre. Esto puede provocar algún que otro problema. Por ejemplo, el otro día para entrar a casa de un amig@ marqué varias veces el mismo digicode sin poder abrir la puerta, hasta que me dí cuenta que estaba marcando el digicode de otra persona.
El propio digicode (el de tu propia casa) puede ser un problema también, ya que memorizas las teclas que tienes que tocar (las posiciones) pero no "recuerdas" realmente tu digicode. Así, cuando alguien te lo pide tienes que hacer como si "tocaras un piano". Es gracioso cuando dos amigos se encuentran... "a ver si pasas por casa" y el otro "dame el digicode y voy un día" y el primero... "pues es... espera... no eso es el solo del pianista de parada...".
Total, que como veis me ha quedado una entrada muy aburrida, sin glamour, con poco estilo... vamos, lo que acaba por ser París cuando uno lleva aquí viviendo 7 meses, ya sin ser un turista más, sino metido en los "fregáos" de todo buen parisino (pagar la luz, llegar a fin de mes después del sablazo del alquiler, etc).
Mi última visita me preguntaba ayer "¿Cómo puede ser que después de 7 meses no hayas visto el Pantheon, Versalles, La Sainte Chapelle...?" y mi respuesta fue tan clara como abrumadora para mi: "porque yo no soy un turista, yo vivo aqui".
Y es entonces cuando comprendí que VIVO AQUÍ y que poco a poco esto se va a ir acabando. Llevo más de la mitad del contrato ya cumplido y todavía queda tanto por ver, tantas ciudades que visitar (Lyon, Mont Saint Michel...) a tantos amig@s que molestar en sus paises (Italia, Alemania, Polonia, Republica Checa, Irlanda, UK...) con esas visitas de... "adivina quien a comprado un vuelo barato para este fin de semana"...
Y sin embargo ya estoy pensando en el próximo destino. Poco a poco empiezo a barajar las posibilidades (quedarme en París, mudarme a otra ciudad francesa, volver por Alemania, intentar Irlanda) y se que en pocos meses tendré que tomar ese tipo de decisiones que marcan etapas, las típicas decisiones de ¿vuelvo o sigo? y por ahora sigue ganando atronadoramente el SIGO (y un "carretera y manta" por lo bajini detrás).
Así que amig@s, después de recibir en 3 semanas 3 visitas distintas, puedo decir 3 cosas. Primero, que estoy agotado por completo. Segundo, que gracias a los que vinisteis porque lo he pasado genial. Y Tercero, que los que aún no habéis venido os queda muy poco tiempo para hacer una visita relámpago al Aerolito en París (aqui conocido por el Almirante Roussin).
Muchos besos y abrazos para todos. Este fin de semana prometo fotos de estas 3 semanas, aquí y en el blog amigo donde cuelgo las fotografías.
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