


Hola amig@s. Parece casi mentira pero es cierto. Hace un año yo me hallaba buscando un apartamento en Paris, mientras que en Guadalajara todo el mundo ponía fin (o casi) a las fiestas patronales.
Nunca he contado cómo acabé en París, y eso que este blog pretendía tratar sobre mi experiencia en París. Bueno, pues creo que después de llevar un año aquí viviendo es hora de que cuente cómo llegué a París.
La historia comienza mucho antes. Se podría decir que comienza hace casi 5 años. Me costó volver de Alemania, de mi año Erasmus. Pero volví porque decidí que aquel año me ayudaría a encontrar un buen trabajo en mi “casa”.
La verdad es que aquel año no sirvió de mucho. Da igual que tengas un título, dos idiomas extranjeros, una experiencia (currando en lo tuyo) en el extranjero… siempre te faltará algo (nunca he sabido qué) para conseguir un trabajo de aquello que se supone había estudiado y para lo que me había preparado.
Por eso, después de pulular por Guada, Madrid, Valencia, Albacete (todas ellas ciudades en las que hice entrevistas para “trabajos prometedores”) y trabajar de lo mío con contratos basura (si, es una baja de maternidad, lo tomas o…) decidí “echar un vistazo” a un correo que me había enviado una amiga. Habían pasado 4 años, mi licenciatura, dos idiomas y un master en bioquímica y no tenía nada en mis manos. El correo de mi amiga hablaba de unas becas europeas, de una cantidad de dinero enorme, por un año en cualquier país de Europa.
“¿Qué tengo que perder?”. “Soy europeo, puedo defenderme en un país extranjero y aquí no me ata nada”.
Así que después de buscar qué beca se ajustaba más a aquello que había trabajado antes, me decidí por un contrato de un año en proteómica en París.
Dicho y hecho. Fue tan fácil como ponerme en contacto con el grupo de investigación. En cuanto vieron mi currículum, mi experiencia, el master, no tuvieron dudas. Era un martes de agosto y recibí su respuesta (afirmativa) esa misma tarde.
Así que sin muchas preguntas sobre el curro, la ciudad, el contrato, etc me lancé a la aventura. Mucha gente me dijo eso de “vaya güevos los tuyos” (ya conocéis a la gente de Guada). Yo contestaba con eso de “aquí llevo sin curro desde hace 4 años… si alguien me da un contrato de un año, aquí, en Cuenca o en París…. Es dinero…. Así que lo cojo con los ojos cerrados”.
Y precisamente es esa actitud mia de “a mi que me apunten a un bombardeo” (yo y mi bocaza) la que me acaba metiendo en líos. En menos de un mes me ví metido en un avión en dirección a París, para buscar un apartamento, conocer al que sería el jefe del laboratorio y “hacerme con la ciudad”.
Así; pasé los días de fiesta patronal de Guadalajara (días sagrados para los alcarreños) en París. La verdad es que no había reflexionado mucho sobre la idea de venir a París (tampoco me paré a pensar en la idea de irme a Alemania) pero bueno, la excusa es que era joven (jejeje, a mis veintimuchos) e inexperto (bueno, también se podría decir algo en contra de este argumento).
Y el resto… ya lo sabéis por las entradas del blog. Cómo diría “La Môme”: “Je ne regrette rien” (“no me arrepiento de nada”) (creo que la peli en español se llama “La Vida en Rosa”, de la cantante Édith Piaf).
No me arrepiento de haber venido a París. No me arrepiento de pasar un año recibiendo un salario por un curro para cuya formación previa mi país gastó dinero (y mucho tiempo) en formarme, aunque esté harto de ese trabajo. No me arrepiento de haber conocido aquí gente maravillosa (españoles, sobre todo) con los que he compartido un año genial. No me arrepiento de ninguna de las cosas que he hecho aquí en Francia y en mis cortas visitas al extranjero.
Mi vida, desde hace cinco años, siempre ha consistido en adaptarse y tomar el mantra de “going with the flow”, “ir con la corriente” haya donde el río me quiera llevar. Es por eso que a un mes de mi regreso a España, todavía no sé donde voy a estar después de Navidades. Seguramente no esté en España después de las fiestas navideñas, pero eso se verá cuando el río me arrastre.
Pase lo que pase, mi idea de que “ningún año es un año perdido” sigue en pie. No, No me arrepiento de nada, ha sido un año genial, todavía me queda un mes (al final voy a pasar 13 meses en París, el número de la buena suerte) y cuando se cumplen 12 meses de mi estancia quiero dedicarle la entrada a toda la gente que he conocido aquí.
Tíos; (núcleo duro, gente de la uni de París XI, gente ICEX y resto de cámaras) ha sido un año genial. Gracias a todos. Pase lo que pase, el Almirante Roussin de París (Apagario, El Aerolito de Molina, etc) seguirá en contacto con vosotros y el blog va a seguir abierto (lo he prometido).
Gente de Guada, Alcalá, Madrid y resto de España. Guiris en general (sabéis que os quiero un montón): me queda un mes en París. Aprovechar para las últimas visitas (me temo que la última ha sido la de Jon la semana pasada) o callar para siempre. (Nunca digamos nunca jamás, y sobre todo tratándose de París).
A partir de ahora me espera un mes de locos. Presentar un par de artículos en inglés para publicarlos, presentar la memoria del año en francés para los estamentos europeos y cómo no, hacer todos los papeleos para dejar el apartamento y cerrar todas mis cuentas abiertas (transporte, bancos, luz, etc). Dentro de un mes volveré unos días por Guadalajara, después un viaje relámpago a París para empaquetar mis cosas y bajarlas a casa. Después…. Después vendrá otro soplo de aire, que me arrastrará a otro lugar…. Quién sabe dónde, pero lo que está claro es que dejaré que me arrastre (mantra de la corriente del río) sin arrepentirme de nada (je ne regrette rien).
Hoy se cumple un año de mi visita de “prospección apartamentística” a París. Hoy comienza la cuenta final de mi estancia aquí (me queda un mes) y también los papeleos para mi próximo destino. Un beso y un abrazo a todos.
Nunca he contado cómo acabé en París, y eso que este blog pretendía tratar sobre mi experiencia en París. Bueno, pues creo que después de llevar un año aquí viviendo es hora de que cuente cómo llegué a París.
La historia comienza mucho antes. Se podría decir que comienza hace casi 5 años. Me costó volver de Alemania, de mi año Erasmus. Pero volví porque decidí que aquel año me ayudaría a encontrar un buen trabajo en mi “casa”.
La verdad es que aquel año no sirvió de mucho. Da igual que tengas un título, dos idiomas extranjeros, una experiencia (currando en lo tuyo) en el extranjero… siempre te faltará algo (nunca he sabido qué) para conseguir un trabajo de aquello que se supone había estudiado y para lo que me había preparado.
Por eso, después de pulular por Guada, Madrid, Valencia, Albacete (todas ellas ciudades en las que hice entrevistas para “trabajos prometedores”) y trabajar de lo mío con contratos basura (si, es una baja de maternidad, lo tomas o…) decidí “echar un vistazo” a un correo que me había enviado una amiga. Habían pasado 4 años, mi licenciatura, dos idiomas y un master en bioquímica y no tenía nada en mis manos. El correo de mi amiga hablaba de unas becas europeas, de una cantidad de dinero enorme, por un año en cualquier país de Europa.
“¿Qué tengo que perder?”. “Soy europeo, puedo defenderme en un país extranjero y aquí no me ata nada”.
Así que después de buscar qué beca se ajustaba más a aquello que había trabajado antes, me decidí por un contrato de un año en proteómica en París.
Dicho y hecho. Fue tan fácil como ponerme en contacto con el grupo de investigación. En cuanto vieron mi currículum, mi experiencia, el master, no tuvieron dudas. Era un martes de agosto y recibí su respuesta (afirmativa) esa misma tarde.
Así que sin muchas preguntas sobre el curro, la ciudad, el contrato, etc me lancé a la aventura. Mucha gente me dijo eso de “vaya güevos los tuyos” (ya conocéis a la gente de Guada). Yo contestaba con eso de “aquí llevo sin curro desde hace 4 años… si alguien me da un contrato de un año, aquí, en Cuenca o en París…. Es dinero…. Así que lo cojo con los ojos cerrados”.
Y precisamente es esa actitud mia de “a mi que me apunten a un bombardeo” (yo y mi bocaza) la que me acaba metiendo en líos. En menos de un mes me ví metido en un avión en dirección a París, para buscar un apartamento, conocer al que sería el jefe del laboratorio y “hacerme con la ciudad”.
Así; pasé los días de fiesta patronal de Guadalajara (días sagrados para los alcarreños) en París. La verdad es que no había reflexionado mucho sobre la idea de venir a París (tampoco me paré a pensar en la idea de irme a Alemania) pero bueno, la excusa es que era joven (jejeje, a mis veintimuchos) e inexperto (bueno, también se podría decir algo en contra de este argumento).
Y el resto… ya lo sabéis por las entradas del blog. Cómo diría “La Môme”: “Je ne regrette rien” (“no me arrepiento de nada”) (creo que la peli en español se llama “La Vida en Rosa”, de la cantante Édith Piaf).
No me arrepiento de haber venido a París. No me arrepiento de pasar un año recibiendo un salario por un curro para cuya formación previa mi país gastó dinero (y mucho tiempo) en formarme, aunque esté harto de ese trabajo. No me arrepiento de haber conocido aquí gente maravillosa (españoles, sobre todo) con los que he compartido un año genial. No me arrepiento de ninguna de las cosas que he hecho aquí en Francia y en mis cortas visitas al extranjero.
Mi vida, desde hace cinco años, siempre ha consistido en adaptarse y tomar el mantra de “going with the flow”, “ir con la corriente” haya donde el río me quiera llevar. Es por eso que a un mes de mi regreso a España, todavía no sé donde voy a estar después de Navidades. Seguramente no esté en España después de las fiestas navideñas, pero eso se verá cuando el río me arrastre.
Pase lo que pase, mi idea de que “ningún año es un año perdido” sigue en pie. No, No me arrepiento de nada, ha sido un año genial, todavía me queda un mes (al final voy a pasar 13 meses en París, el número de la buena suerte) y cuando se cumplen 12 meses de mi estancia quiero dedicarle la entrada a toda la gente que he conocido aquí.
Tíos; (núcleo duro, gente de la uni de París XI, gente ICEX y resto de cámaras) ha sido un año genial. Gracias a todos. Pase lo que pase, el Almirante Roussin de París (Apagario, El Aerolito de Molina, etc) seguirá en contacto con vosotros y el blog va a seguir abierto (lo he prometido).
Gente de Guada, Alcalá, Madrid y resto de España. Guiris en general (sabéis que os quiero un montón): me queda un mes en París. Aprovechar para las últimas visitas (me temo que la última ha sido la de Jon la semana pasada) o callar para siempre. (Nunca digamos nunca jamás, y sobre todo tratándose de París).
A partir de ahora me espera un mes de locos. Presentar un par de artículos en inglés para publicarlos, presentar la memoria del año en francés para los estamentos europeos y cómo no, hacer todos los papeleos para dejar el apartamento y cerrar todas mis cuentas abiertas (transporte, bancos, luz, etc). Dentro de un mes volveré unos días por Guadalajara, después un viaje relámpago a París para empaquetar mis cosas y bajarlas a casa. Después…. Después vendrá otro soplo de aire, que me arrastrará a otro lugar…. Quién sabe dónde, pero lo que está claro es que dejaré que me arrastre (mantra de la corriente del río) sin arrepentirme de nada (je ne regrette rien).
Hoy se cumple un año de mi visita de “prospección apartamentística” a París. Hoy comienza la cuenta final de mi estancia aquí (me queda un mes) y también los papeleos para mi próximo destino. Un beso y un abrazo a todos.
Ah!! Posdata: Os cuelgo unas fotos curiosas sobre nuestro último viaje a Varsovia. Hace de ello casi 3 semanas, pero entre concierto y mi vaguería habitual todavía no las había pasado al ordenador. En el FOTOBLOG podéis encontrar unas cuantas fotos nuevas, tanto de la visita a Varsovia (un poco más serias) como de las curiosidades que encontramos en la ciudad.
Posdata 2: También prometo que a partir de mañana, y coincidiendo con el último mes de mi estacia aquí os colgaré entradas graciosas sobre mis experiencias y "missunderstanding's" aqui en París, para que las podáis relatar a vuestros hijos. Además, en cuanto salga el primer número de la revista que Jon está editando (y en la que apagario incluirá artículos) os daré la dirección para que podáis reiros con las viejas (y no tan viejas) historias tipo Guilliver que me han pasado.
1 comentario:
quereeemos fotos!! quereeemos fotos!!
wo sind die Fotos?? bicho!!!
yo tengo la cuenta de flirck q para subir + de 200 tengo q borrar antiguas y tu no nos subes nada desde hace un montón...
me alegro de q te gustase el concierto, yo fui al de bunbury y casi me congelo, un frio q pela y han dicho en la tele q en molina hizo este finde 2º C!!! bueno hoy hay otro concierto de grupillos en el auditorio y parece q hace calor pero por si acaso me llevo la bufanda!!!
q me queda media voz y la reservo para el miercoles q hay concierto de bustamante... sí has leído bien... pero ssshhhh entre nosotros.. q voy pq es gratis no pq sea fan nooo nooo
sólo sé la mitad de las canciones... jaja
ahh y aprobe 5º por fín!! si llego a repetir otra vez a vicente le da algo, pesadillas tenía ya conmigo
2 bsos!!! q me voy corriendo a la clase de la oposición y luego al auditorio...
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