Hola amig@s. Hogar dulce hogar. Por fin estoy de vuelta en París y sin ningún tipo de viaje previsto para este último mes y medio de "experiencia vital" (ahora mismo necesito ahorrar dinero).
Este último fin de semana, como ya os comenté, lo he pasado en Varsovia visitando a Dani. La verdad es que aunque el congreso de parasitología de la semana pasada fue concentrado (duró tan sólo 4 días) fue bastante estresante, y necesitaba salir un rato de París, me apetecía mucho volver por los países del este, y lo he pasado genial en Polonia.
Hay que darle las gracias a Dani y a María por el alojamiento y por sacarnos de paseo por la ciudad. Por la barbacoa del sábado por la noche y por el vodka que corrió durante la barbacoa. Por aguantar nuestras preguntas tontas (¿Cómo se dice "rubia te invito a una copa" en polaco?, ¿Por qué todos los escolares van de blanco y negro el primer día de clase?...) y por hacernos pasar un fin de semana de risas y bromas.
Mañana intentaré colgaros alguna foto de los monumentos más típicos de Varsovia (a parte de sus mujeres, jejeje), pero hoy estoy de depre post-vacacional con lo que aquí en Francia se llama "La Rentrée" ("la vuelta").
No me preguntéis por qué (es una de esas cosas raras) pero los escolares franceses comienzan HOY martes 2 de septiembre (y no el lunes o la semana que viene) las clases. Según leía hoy en los periódicos que reparten por el metro, la vuelta al cole (y al trabajo) causa aquí muchas depresiones (¿y dónde no?) y los psicólogos están un poco preocupados.
Pues será por sugestión, pero yo hoy no tengo ganas de hacer nada de nada en el laboratorio. Se supone que tengo que escribir la memoria del año en francés (no me estreséis... con calma) y terminar otro artículo, pero no tengo ganas de hacer nada.
Mi verano (si se puede llamar verano al clima lluvioso y frío que hace en París) se ha terminado casi sin darme cuenta. He conocido países, gentes, y ahora necesitaría tres días en casa de esos de "me toco lo que yo me sé" para recuperarme psicológica y físicamente. Pero bueno, habrá que aguantar el tirón, decir eso de "si yo vengo de Molina" y limpiar (a regañadientes) mi pequeño duplex para la visita de Jon la semana que viene (Jon te lo voy a dejar todo como los chorros del oro, que tu te mereces eso y más, bribón, jejeje).
Toca apretar los dientes y volver a la vida del "Rodrigez" permanente. Hacer la colada, fregar, ver si mi peluquero del barrio ha vuelto de vacaciones (Ruper te necesito, pero YA).
Toca imprimir de estrangis las letras del disco de Coldplay en el labo (concierto en 7 días) porque por supuesto, yo me tengo que saber las letras mucho mejor que Jon.
Toca aguantar las llamadas de la familia (pues hay un vuelo tal día a tal hora pero luego hay otro más barato a otra hora, pero he pensado que mejor volar este otro día...) que quieren visitar París (y dormir de gratis) antes de que me vaya del país...... (coger un vuelo y luego me avisáis, pero no me mareéis la cabeza, jejeje).
Vamos, que tocan muchas cosas mundanas y vanales, de esas que hacemos todos en nuestra vida a diario, pero que cuando dices que estás viviendo en París (capital del Glamour) nadie imagina que tienes que hacer. Quizá esas sean las mejores cosas que puedes hacer de vez en cuando, para relajarte de tanto viaje y congreso.
Bueno, como ya decía en la entrada anterior: Gracias a todos los que este mes de agosto nos han alojado en sus casas y nos han enseñado sus ciudades y países por toda Europa. Sabeis que teneis casa en París (por lo menos durante un mes y medio más) y después.... pues quién sabe.... quizá la próxima nos veamos en.....
Un abrazo a todos y un toque insistente a Jon (¡vuelve a estar electrónicamente disponible tío! ¡Que tenemos que planear la semana que viene!).
Chic@s, desde París, intentando recuperarme de tanto viaje y ansioso por ir de concierto (dios, que nervios... ¿vendrá esta vez Wyneth?) me despido.
Posdata: Para los nuevos que entran poco a poco en el blog: Gacias por leer con interes las entradas. Leo los mailes que me enviáis, y aunque no los conteste, quiero deciros a todos que me encanta que os guste el blog, con sus más y sus menos.
Posdata 2: No temáis. Pase lo que pase con mi vida después de París.... el blog persistirá. Quizá cambie de formato, de ciudad, de país, de forma de vida.... pero el blog en si es ya un "ente" con vida propia que seguirá informando de las andanzas del aerolito/apagario y de vez en cuando, de las "comidas de cabeza" de Raúl.
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