Hola amig@s, como ya prometí a principios de semana voy a ir contando durante estas semanas que me quedan en París las pequeñas historias que me han ocurrido en la ciudad desde que llegué.
He repasado las entradas antiguas (septiembre y octubre de 2007) y creo que no os conté la pequeña conversación ocurrida en uno de los primeros hoteles a los que tuve que ir cuando me quedé sin casa.
Estaba entrando el mes de noviembre, había comenzado hacía 15 días en el labo, mi sueldo no había llegado aún (con lo cual mi cuenta de banco francesa estaba más tiesa que.... bueno, que solo se me ocurren guarradas, que estaba "mu tiesa" y punto) y encima... me quedaba sin casa, con poco tiempo al día para buscar otro apartamento y con poco dinero en el caso hipotético de que alguien me alquilara algo.
Así que, desanimado o no (depende de las entradas que leamos de aquellas fechas), cogí todas mis cosas y me fui a un hotel.
La conversación ocurrió tal que así:
- Hola buenas. Quería pasar un par de noches en el hotel (por supuesto no tenía intención de quedarme mucho más).-
- Si por supuesto.... el coste de la noche es tanto.-
- ¿Puedo pagar con tarjeta?-
- Por supuesto.-
Llegado a este punto.... saqué mi tarjetero (que se reduce a dos tarjetas) y tras un par de segundos de duda (la francesa, la española, la francesa, me querrá, no me querrá...) decidí pagar con la española, ya que en la cuenta francesa había muy poco dinero y prefería dejarlo para los imprevistos del día a día. (No fuera a ser que....).
El recepcionista, francés como él solo (tio negro de dos metros, tipo armario ropero), cuando vio las dos tarjetas y mi elección por una tarjeta de crédito "extranjera" pasó la susodicha por la maquinita y dijo eso de.... -¡Buf!, pues tenga cuidado que el número de esta tarjeta es fácil de memorizar...-
Paremos la cinta.... (una vez más). ¿Acaba de decir que el número de mi tarjeta de crédito es fácil de memorizar? ¿Pero bueno y este tío que se ha penasdo? ¿Pero este tío es de verdad? ¿Y encima sonríe... es que esto es una broma "a la francesa"?.
Como al parecer, mientras yo me hacía estas preguntas, el tiempo avanzaba y el tipejo me miraba como si me hubiera quedado en "stand by" decidí que tenía que soltar una de esas frases míticas para quitarle las ganas de recordar el número de mi tarjeta.... así que cuando me dio la llave de la habitación había tenido tiempo suficiente para pensar en:
- Gracias otra vez... señor....-
- Señor fulanito.-
- Pues gracias por todo señor Fulanito. Ahora ya se que si tengo algún problema dutante estos meses con mi tarjeta de crédito la primera pista que podré darle a la policia será que un tal señor Fulanito, que trabaja de recepcionista en el hotel de Menganito hizo un comentario poco acertado sobre el número de mi tarjeta de crédito.-
(y no te digo que salgamos a la calle para ver quién se acuerda del número de quién porque seguro que te acabas acordando tu de mi número de la seguridad social, el pin, el del teléfono y el preferido de los cupones de la once....) (ya os he dicho que era un armario ropero).
Total, que con la frase que le solté me quedé un poco más a gusto.
Lo que si os puedo decir es que por ahora no he tenido ningún problema con mi tarjeta española (y ha pasado casi un año) aunque todavía no se si el comentario del tipejo era una "bromilla sin malicia" o una de esas frases que se dicen cuando no se sabe que decir (y no se quiere hablar del tiempo).
Bueno amiguit@s, por fin es viernes, llega un fin de semana que promete (por lo menos por ahora) ser soleado (aunque fresquito...) y tenemos varias opciones culturales en París (sin contar la Techno Parade de mañana por la tarde, jejeje).
El lunes prometo colgar algunas de las fotillos del fin de semana.... un abrazo para todos!
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