15 de octubre de 2007

No pudo ser...

No pudo ser. No pudo ser una victoria de Francia sobre Inglaterra. De 7 veces que se habían enfrentado, Inglaterra había ganado 6. Era difícil, pero había una pequeña esperanza en cada corazón de gavacho que pulula por esta ciudad.

Me estoy refiriendo, por supuesto al rugby. Ya se que Francia ganó su partido de clasificación de fútbol para el europeo 2008. Pero aquí eso no tuvo la menor importancia. Todo el mundo paró a las 9 de la noche para el ver el partido de rugby (donde fueres haz lo que vieres, así que yo también me bajé al bar de debajo de casa a ver el partido).

La verdad es que desde el principio estuvo claro. (Y eso que no entiendo ni papa de rugby). La defensa inglesa era mucho más fuerte y sus ataques más plásticos y elaborados. (que conste que me sigue pareciendo un juego en el que los tíos aprovechan para meterse mano).

A ver, no me entendáis mal. Yo “quería” animar a Francia, por eso de que es el país que me acoge, etc. Pero en un rinconcito de mi corazoncito no hacía más que recordar que los “cabroncetes de los gavachos” nos eliminaron del mundial de futbol de Alemania el año pasado… Además por un momento soñé con una final Inglaterra – Argentina (y darle la vuelta a la tortilla por lo de las Malvinas).

Pero bueno, estaba claro que los franceses iban a perder frente a Inglaterra. Ni siquiera ellos se explicaban cómo habían ganado el partido anterior. Fue un partido duro, correoso, con pocos puntos, muchos chichones, y para un lego en la materia como yo… aburrido hasta los 10 últimos minutos, que Inglaterra metió dos chicharros como dos soles. Pero vamos, no me hagáis mucho caso porque yo de rugby “ni pun”.

Así que esta tarde sólo queda soñar con que Argentina va a ganar a Sudáfrica (algo también casi imposible) y que el sábado que viene se verá una final de infarto Argentina – Inglaterra (vamos, final de alto riesgo para las “lecheras” de los gendarmes).

En otro orden de cosas… Tengo que deciros que me encontré con Guille y su chica (del laboratorio de Merck) y me trajeron recuerdos de no hace tanto tiempo, cuando yo pululaba por España, currando en el labo en Madrid y contando chistes “canallas” de esos que tienen más gracia cuando los cuentas con acento “cheli”. (Que frase más bonita, seguro que Sabina la mete en su próxima canción).

Bueno un abrazo a todos. Desearme suerte que mañana “me estreno” en el laboratorio francés, con morlacos de la ganadería de “Notre-Dame” y de “Victorino-Eiffel”. No se si podré escribir y actualizar el blog desde el labo (tengo conexión pero tampoco es que el primer día ya me ponga en internet a chatear) pero intentaré manteneros informados.

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