¡¡¡¡PARTIDAZO!!!! Argentina ganó a Francia anoche. 34 a 10 fue el marcador final, lo que da una pista del partidazo que hizo la selección argentina. Su defensa (que hasta ahora no me había gustado un pelo) se esforzó al máximo frente a una selección francesa rabiosa por ganar.
No partían como favoritos, pero creo que el factor psicológico jugó un papel importante, los franceses salieron a ganar si o si, con rabia y olvidaron jugar en equipo, organizar bien el ataque y tuvieron algún despiste en defensa.
Y que contaros de mi experiencia en el día post-huelga: Pues ¡QUE CASI ME PIERDO EL PARTIDO! Y es que he aprendido una cosa de Francia y los franceses (a la que se puede aplicar el cuento del “pastorcillo y el lobo”). Cuando avisan de que hay huelga, MALO pero PEOR AÚN el día de después de la huelga, porque es un día de huelga NO ANUNCIADO.
Para el jueves lo tenía todo previsto: no salir del barrio, unas pocas compras, un paseito… pero el viernes en teoría volvía al tajo, y en teoría todos los transportes iban a funcionar.
Pero los extranjeros incautos no contábamos con el “Día de Resaca” de las huelgas francesas. Son esos días en los que en la tele dicen que los trenes circulan con “algún que otro problema” pero que cuando llegas a la estación descubres que el “algún que otro problema” es que NO HAY TRENES.
Y así, mi viaje normal al laboratorio (45 minutitos de músiquita española en el mp3 sentado en un tren) se convirtieron en casi 4 horas de agonía, en las que recorrí “el París” de las estaciones de tren, “el París” de sus estaciones de autobús perdidas en pueblecitos del extrarradio, y “la Francia” de gentes que se apiñan en buses sin ningún respeto por el que está a su lado ni por sus pertenencias (¡Tu GAVACHO que llevo el portátil en esa mochila!).
Pero llegué al curro. Llegué para descubrir que sólo los dos jefes habían ido (y allí me tenéis, con los dos jefes) y llegué también para que una hora y media antes de salir se les ocurriera hacerme un “examen” sobre mi manejo de las técnicas de cultivos celulares… Así, en vez de salir a las 6 de la tarde salí a las 7, e imaginaros el paseo de vuelta hasta llegar a casa (CASI ME PIERDO EL PARTIDO; ¡¡¡JO!!!).
Pero bueno, quitando pequeñas nimiedades, parece que durante el fin de semana se van a arreglar los problemas con el transporte. Yo por ahora no tengo planes, aunque con el tiempo que hace (fresquito pero despejado) creo que me dedicaré a pasear y recolectar más fotos para subirlas al blog en NAVIDADES. (Os vais a cagar. Voy a subir 500 fotos de una tacada).
Cosas graciosas: Me han llamado “macho” en el bar de mi casa cuando Argentina ha ganado (con ese acento que sólo saben poner los guiris para decir MACHO y que ningún español pronunciaría así) aunque antes oí un “hijo de pu…” por detrás (aunque como lo dicen con esa “gracia” gavacha pues te tienes que reir…).
Pero ha valido la pena ver a Argentina derrotar a Francia. No me imagino los periódicos y noticiarios de mañana… Un abrazo chic@s.
No partían como favoritos, pero creo que el factor psicológico jugó un papel importante, los franceses salieron a ganar si o si, con rabia y olvidaron jugar en equipo, organizar bien el ataque y tuvieron algún despiste en defensa.
Y que contaros de mi experiencia en el día post-huelga: Pues ¡QUE CASI ME PIERDO EL PARTIDO! Y es que he aprendido una cosa de Francia y los franceses (a la que se puede aplicar el cuento del “pastorcillo y el lobo”). Cuando avisan de que hay huelga, MALO pero PEOR AÚN el día de después de la huelga, porque es un día de huelga NO ANUNCIADO.
Para el jueves lo tenía todo previsto: no salir del barrio, unas pocas compras, un paseito… pero el viernes en teoría volvía al tajo, y en teoría todos los transportes iban a funcionar.
Pero los extranjeros incautos no contábamos con el “Día de Resaca” de las huelgas francesas. Son esos días en los que en la tele dicen que los trenes circulan con “algún que otro problema” pero que cuando llegas a la estación descubres que el “algún que otro problema” es que NO HAY TRENES.
Y así, mi viaje normal al laboratorio (45 minutitos de músiquita española en el mp3 sentado en un tren) se convirtieron en casi 4 horas de agonía, en las que recorrí “el París” de las estaciones de tren, “el París” de sus estaciones de autobús perdidas en pueblecitos del extrarradio, y “la Francia” de gentes que se apiñan en buses sin ningún respeto por el que está a su lado ni por sus pertenencias (¡Tu GAVACHO que llevo el portátil en esa mochila!).
Pero llegué al curro. Llegué para descubrir que sólo los dos jefes habían ido (y allí me tenéis, con los dos jefes) y llegué también para que una hora y media antes de salir se les ocurriera hacerme un “examen” sobre mi manejo de las técnicas de cultivos celulares… Así, en vez de salir a las 6 de la tarde salí a las 7, e imaginaros el paseo de vuelta hasta llegar a casa (CASI ME PIERDO EL PARTIDO; ¡¡¡JO!!!).
Pero bueno, quitando pequeñas nimiedades, parece que durante el fin de semana se van a arreglar los problemas con el transporte. Yo por ahora no tengo planes, aunque con el tiempo que hace (fresquito pero despejado) creo que me dedicaré a pasear y recolectar más fotos para subirlas al blog en NAVIDADES. (Os vais a cagar. Voy a subir 500 fotos de una tacada).
Cosas graciosas: Me han llamado “macho” en el bar de mi casa cuando Argentina ha ganado (con ese acento que sólo saben poner los guiris para decir MACHO y que ningún español pronunciaría así) aunque antes oí un “hijo de pu…” por detrás (aunque como lo dicen con esa “gracia” gavacha pues te tienes que reir…).
Pero ha valido la pena ver a Argentina derrotar a Francia. No me imagino los periódicos y noticiarios de mañana… Un abrazo chic@s.
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