Buenas amig@s. Como veis, puedo preparar estos comentarios por las tardes-noches (si, me aburro mucho y todavía no tengo amigos) y pegarlos rápidamente en el laboratorio por las mañanas.
Pues bueno, aquí os dejo una de curiosidades parisinas (2ª parte) que poco a poco estoy comprendiendo. LAS CAFETERÍAS:
A ver, cómo explicarlo bien. Seguro que muchos de vosotros conocéis algo de París. Si os habéis fijado alguna vez, la mayoría de las cafeterías tienen una especie de terraza de esas que en España son externas, pero que aquí (como no) son internas. Es decir, el hueco que diríamos, ocupa una terraza de un bar en España, aquí los listos se lo han “añadido” a la cafetería (como cuando “cierras” una terraza de una casa y añades ese espacio al salón, no se si consigo explicarme).
Bueno, eso no es lo raro (lo más raro). Lo raro es que tanto en este tipo de “terrazas” como en las auténticas terrazas (las que tienen sobre las aceras) todas las sillas están dispuestas en la misma dirección y mirando de cara “al tendido”, vamos, a la gente que pasa y a los coches. Así, imaginaros la escena: Una pareja llega, se sienta, los dos mirando dirección “Cuenca” (es decir, los dos sentados mirando hacia la calle) y el principal pasatiempo en lugar de comentarse el día, hacerse arrumacos o discutir sobre el último capítulo del Gran Hermano es… mirar pasar la gente y los coches.
Bueno, yo seguiré indagando sobre este pasatiempo raro raro (como dice el padre de Julito). Lo que todavía no logro comprender todavía de las cafeterías es sus HORARIOS de venta de productos. A ver, me explico de nuevo.
“Cojamos la cafetería X que está debajo de mi casa (para no ir más lejos). Si tu vas a las 4 de la tarde y pides un café te cobran menos que si pides ese café a las10 de la mañana o a las 8 de la tarde. De igual manera, si pides una caña a las 4 de la tarde o a las 7 el precio de la misma caña (misma marca, mismo volumen) cambia. Pero sobre todo, lo más importante es que a partir de las 22h (las 10 de la moche pa los españoles) todas las bebidas alcohólicas llevan un recargo de 0,50 céntimos, sea cual sea su volumen”.
Otra cosa que no logro entender muy bien es a la gente cuando me habla en francés. Quizá sea este mi principal problema, del que derivan, aparecen y se reproducen dudas como las de las cafeterías, la circulación del tráfico o los problemas con mi cuenta bancaria. Pero vamos, ante el problema del idioma (y que no se enteren mis profesores de idiomas, aunque se que alguno me sigue con afán) yo recurro al truco que recurría en Alemania, y que tan “tipical spanish” es: Yo digo que SI a todo lo que me dicen (entienda o no) y luego ya me preocuparé por saber qué han dicho o si yo he aceptado un viaje a la Conchinchina. Ah! Esto tampoco se lo contéis a mis profes de alemán, que me curten los lomos, jejeje.
Bueno chicos os dejo. Mañana (jueves 18) la prensa lo ha denominado “el jueves negro en Francia”. Hay una huelga de transportes y resulta que aquí en este país las huelgas son huelgas con dos cojones (perdonar la expresión). Según el periódico de esta mañana, la línea de tren que yo cojo para ir a trabajar tendrá unos servicios mínimos que van a cubrir el 0,04% de los recorridos normales (es decir, que “con dos cojones” ¡mañana no hay trenes!).
Todavía tengo que indagar si esto afecta a los metros y tiendas. Porque dado que no puedo ir al curro (nadie puede, de hecho nadie va a venir) me gustaría poder pasar el día por París y no en mi barrio, que es funcional pero poco turístico que digamos.
Bueno, ya os contaré. Si puedo me gustaría ir al museo de ciencias naturales (y sus jardines) que me han recomendado en el curro (a mi es que las ciencias me pierden…). Un abrazo.
Pues bueno, aquí os dejo una de curiosidades parisinas (2ª parte) que poco a poco estoy comprendiendo. LAS CAFETERÍAS:
A ver, cómo explicarlo bien. Seguro que muchos de vosotros conocéis algo de París. Si os habéis fijado alguna vez, la mayoría de las cafeterías tienen una especie de terraza de esas que en España son externas, pero que aquí (como no) son internas. Es decir, el hueco que diríamos, ocupa una terraza de un bar en España, aquí los listos se lo han “añadido” a la cafetería (como cuando “cierras” una terraza de una casa y añades ese espacio al salón, no se si consigo explicarme).
Bueno, eso no es lo raro (lo más raro). Lo raro es que tanto en este tipo de “terrazas” como en las auténticas terrazas (las que tienen sobre las aceras) todas las sillas están dispuestas en la misma dirección y mirando de cara “al tendido”, vamos, a la gente que pasa y a los coches. Así, imaginaros la escena: Una pareja llega, se sienta, los dos mirando dirección “Cuenca” (es decir, los dos sentados mirando hacia la calle) y el principal pasatiempo en lugar de comentarse el día, hacerse arrumacos o discutir sobre el último capítulo del Gran Hermano es… mirar pasar la gente y los coches.
Bueno, yo seguiré indagando sobre este pasatiempo raro raro (como dice el padre de Julito). Lo que todavía no logro comprender todavía de las cafeterías es sus HORARIOS de venta de productos. A ver, me explico de nuevo.
“Cojamos la cafetería X que está debajo de mi casa (para no ir más lejos). Si tu vas a las 4 de la tarde y pides un café te cobran menos que si pides ese café a las10 de la mañana o a las 8 de la tarde. De igual manera, si pides una caña a las 4 de la tarde o a las 7 el precio de la misma caña (misma marca, mismo volumen) cambia. Pero sobre todo, lo más importante es que a partir de las 22h (las 10 de la moche pa los españoles) todas las bebidas alcohólicas llevan un recargo de 0,50 céntimos, sea cual sea su volumen”.
Otra cosa que no logro entender muy bien es a la gente cuando me habla en francés. Quizá sea este mi principal problema, del que derivan, aparecen y se reproducen dudas como las de las cafeterías, la circulación del tráfico o los problemas con mi cuenta bancaria. Pero vamos, ante el problema del idioma (y que no se enteren mis profesores de idiomas, aunque se que alguno me sigue con afán) yo recurro al truco que recurría en Alemania, y que tan “tipical spanish” es: Yo digo que SI a todo lo que me dicen (entienda o no) y luego ya me preocuparé por saber qué han dicho o si yo he aceptado un viaje a la Conchinchina. Ah! Esto tampoco se lo contéis a mis profes de alemán, que me curten los lomos, jejeje.
Bueno chicos os dejo. Mañana (jueves 18) la prensa lo ha denominado “el jueves negro en Francia”. Hay una huelga de transportes y resulta que aquí en este país las huelgas son huelgas con dos cojones (perdonar la expresión). Según el periódico de esta mañana, la línea de tren que yo cojo para ir a trabajar tendrá unos servicios mínimos que van a cubrir el 0,04% de los recorridos normales (es decir, que “con dos cojones” ¡mañana no hay trenes!).
Todavía tengo que indagar si esto afecta a los metros y tiendas. Porque dado que no puedo ir al curro (nadie puede, de hecho nadie va a venir) me gustaría poder pasar el día por París y no en mi barrio, que es funcional pero poco turístico que digamos.
Bueno, ya os contaré. Si puedo me gustaría ir al museo de ciencias naturales (y sus jardines) que me han recomendado en el curro (a mi es que las ciencias me pierden…). Un abrazo.
1 comentario:
Y digo yo... ¡qué bien las huelgas en Francia ¿no? con "Dos cojones" me gustaría que fueran así aquí, más eficientes (por la repercusión social y económica) y mucho más entretenidas (por la repercusión individual de poderse ir de paseo)
Estoy deseando saber qué hiciste el "jueves negro"
¡¡¡¡Besitos!!!!
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